Ilusión e incertidumbre entre el comercio local

fernando molezún A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

ANGEL MANSO

Comerciantes de la Zona Obelisco y Ciudad Vieja se preparan para reabrir

06 may 2020 . Actualizado a las 19:31 h.

«Hay ilusión ante la posibilidad de volver a abrir el comercio, pero también mucha incertidumbre». Así define el sentir de los comerciantes de la ciudad Javier Mosquera, presidente de la Asociación Zona Comercial Obelisco, que desde Casa Cuenca, ultramarinos que regenta, ha tenido que adaptarse durante todas estas semanas a las nuevas medidas de higiene y prevención decretadas: «Hemos tenido suerte de poder abrir, y toda la clientela ha aceptado muy bien las nuevas medidas, tiene ya mucha conciencia y no hace falta decirles que no pueden pasar si hay gente dentro. Tenemos gel, guantes a disposición del cliente, carteles indicativos... Pero la gente se lo sabe ya muy bien», aseguraba ayer en Radio Voz.

Mosquera matizó que la comprensible preocupación de los comerciantes se mezcla con un ánimo positivo, con «confianza en que la gente vuelva a los comercios». Pero también critica alguna medida que califica como poco acertada: «Se han tomado medidas incongruentes, como la de pedir cita, ya que el comercio no funciona así. Cuando la gente va paseando y ve un escaparate, entra en la tienda a preguntar y comprar. Esto con cita previa no funciona. Habría que dejar más libertad, respetando aforos, distancias... Si ves que hay dos personas dentro de la tienda, pues te esperas a que salgan, y entras después, pero no pides cita para otro día».

Dentro de la variedad de establecimientos que engloba la asociación que preside, asegura Javier Mosquera que son los hosteleros «los que lo tienen más crudo. Muchos han decidido no abrir por ahora porque aseguran que con esos aforos perderían dinero».

También habló en el programa Voces de A Coruña el presidente de los comerciantes de la Ciudad Vieja, Adolfo López, que se mostró especialmente preocupado por la campaña de verano: «Va a ser muy difícil de recuperar, aunque cada minuto está cambiando todo. Esperanzas tenemos, en la Ciudad Vieja somos gente que resiste, porque la zona siempre ha tenido sus peculiaridades. Pero no vemos nada claro el tema del turismo. En el centro vivimos mucho de la gente que viene de fuera, y no podemos contar ni con visitantes de otros municipios por el momento», explica mientras prepara su establecimiento de artesanía, Tierra de Fuego, para su reapertura: «Estamos preparándonos. Y aprendiendo de la experiencia de establecimientos como los ultramarinos, que estuvieron abiertos»