Padre Rubinos arranca su centenario «colapsado por todos los sitios»

Rodri GArcía A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

CESAR QUIAN

El último año dio 20.000 comidas más y desde hace días el albergue está completo

16 ene 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

«Este trasatlántico de la solidaridad...». Así calificaba ayer su presidente, Eduardo Aceña, a la institución Padre Rubinos. Lo hacía en la presentación de las actividades con las que durante este año celebrarán el centenario de la entidad. Entonces la ciudad «tenía 50.000 habitantes, de los cuales 286 eran indigentes», evocaba el presidente, matizando: «En aquel momento la necesidad era más bien miseria. Tenían 60 camas y a veces tenían que poner colchones en el suelo».

Recordó Aceña que en 1913 el entonces alcalde Manuel Casas puso en marcha el Asilo Nocturno de Borrachos, que fue la simiente de Padre Rubinos. Más tarde, el 19 de abril de 1918, Luis Cornide Quiroga, con el respaldo de entidades como el Circo de Artesanos, puso en marcha el Patronato de la Caridad, del que dependería dicho asilo. Esa fecha es el centenario que celebra una institución que, resumía Aceña, ahora mismo está «colapsada por todos los sitios». Y aportó datos, como que durante el año pasado repartieron 20.000 comidas más que el anterior, acercándose a las 126.000 anuales, o que la lista de espera para la residencia geriátrica, que tiene 146 plazas, es de 538 personas.

Atendidas 16.000 familias

Aceña aportó una serie de datos sobre los dos últimos años que muestran el aumento de la demanda en todos los servicios que presta Padre Rubinos y que van desde el 20 % en el mencionado comedor hasta el cerca del 8 % en los usuarios del albergue o más del 16 % en los fondos económicos destinados a ayudar a usuarios; sobre este último destacó que se han beneficiado 16.000 familias, a las que les han facilitado desde gafas hasta medicinas, pasando por el pago de alquileres para que no fueran desahuciadas o incluso, detalló, empleo a un padre con dos críos a su cargo. Y es que, señaló el presidente, la idea es prestar «un servicio integral» y dentro del mismo un apartado importante es el empleo; por ello, a diez personas que estaban en riesgo de exclusión social les ayudaron a encontrar trabajo y en Padre Rubinos están empleadas 12 personas.