Quiere reducirlo un 10 %, anular la subida al Puerto y recuperar el calendario fiscal
09 oct 2017 . Actualizado a las 05:00 h.El nuevo período de entendimiento entre la Marea y el PSOE pasará hoy una de sus primeras pruebas en el pleno municipal, en el que se debatirá una moción presentada por el PP para reducir el IBI un 10 %, anular la subida que ambos partidos aprobaron para el Puerto y sus empresas en el 2015, y recuperar el período de pago del impuesto, que el gobierno local adelantó este año de septiembre-diciembre a mayo-septiembre. Las tres propuestas apuntan al gobierno local, que las ha rechazado una y otra vez en este mandato; pero podrían poner en más aprietos al grupo municipal del PSOE, que durante meses defendió planteamientos similares a los del PP.
Los socialistas se sumaron a la avalancha de críticas que se produjo a principios del 2016, cuando la Marea intentó por primera vez adelantar el pago del IBI. Todos los grupos de la oposición coincidieron en criticar la medida, y el gobierno local reculó y anunció que la aplazaría hasta este año, cuando ya se habría publicitado de forma suficiente.
El BNG consideró la rectificación suficiente, pero el PP y el PSOE mantuvieron su oposición al adelanto. De hecho, el portavoz socialista, José Manuel García, señaló el pasado 8 de septiembre que el adelanto se había puesto este año en marcha «contra la voluntad» de su partido.
En el 2015, los socialistas pactaron las ordenanzas fiscales con la Marea. Ambos grupos aprobaron un aumento del impuesto del 0,6 % al 1,3 % al Puerto y las empresas ubicadas en él. La decisión se tomó en medio del enfrentamiento del gobierno local con la Autoridad Portuaria. Los socialistas la apoyaron con la condición de que los ingresos extra se destinasen a promover las actividades portuarias. No consta que haya sido así y en ocasiones se han manifestado dispuestos a corregir la decisión que tomaron entonces. Más ahora, cuando se sabe que los tribunales podrían invalidar las rebajas fiscales que se aplicaron al sector de la pesca cuando se aprobó la subida.
En aquel otoño del 2015, PSOE y Marea también evitaron que se redujese el IBI, como pretendía el PP e hicieron ciudades como Santiago y Ferrol. Pero durante el 2016, el PSOE empezó a plantear una bajada del impuesto, a la vista de que el Ayuntamiento no estaba gastando lo que recaudaba y con el fin de aliviar la presión fiscal sobre los ciudadanos.
A finales del 2016, el PP reiteró su intención de bajar el IBI un 10 %, mientras que los socialistas propusieron una reducción del 5 %. El alcalde evitó ambas posibilidades cuando retiró las ordenanzas fiscales del pleno, lo que obligó a mantener las anteriores.
Los socialistas tacharon la maniobra del regidor de «ridícula» e insistieron en su propuesta de bajar el impuesto. De hecho, también el pasado 8 de septiembre, García señaló que era posible facilitar ese «alivio fiscal» a los ciudadanos a la vista del excedente de ingresos del Ayuntamiento durante los últimos ejercicios.
Una relación menos tensa
Pero a partir del pasado verano, la relación entre la Marea y el PSOE se recuperó. Ambos grupos aprobaron juntos varios cambios en los presupuestos de este año, y a finales de septiembre se embarcaron en la negociación de las ordenanzas fiscales y los presupuestos del 2018.
Las conversaciones van bien, según han confirmado García y el alcalde, Xulio Ferreiro, y los socialistas se han mostrado dispuestos a renunciar a la bajada del IBI si la Marea incluye otras medidas de alivio fiscal y fomento del trabajo, como mejorar el impuesto de actividades económicas para pequeñas y medianas empresas, impulsar becas de empleo con importes significativos o aplicar bonificaciones a tasas como la recogida de basura.
Los dos partidos de la oposición coinciden en el diagnóstico, pero difieren en la cura
La moción del PP justifica la propuesta de bajar el IBI, el impuesto que más fondos aporta a las arcas municipales, casi 59 millones de euros al año, por el bajo índice de gasto del Ayuntamiento, que en el 2016 «dejó sin ejecutar 62 millones», de los que 44 millones son de obras e inversiones. El PP también recuerda en su escrito que la inversión por vecino pasó de 155,36 euros en el 2015 a 74,52 durante el 2016, lo que supone una reducción del 52 %.
El PSOE también ha denunciado en múltiples ocasiones que la ciudad está «paralizada» y que hace falta adoptar medidas para reactivar la actividad económica. Hasta hace apenas un mes, ambos grupos defendían que la forma de corregir la situación pasaba, entre otras medidas, por bajar el IBI con el fin de dejar más dinero a los ciudadanos.
Ahora, el PSOE se plantea aparcar esa reivindicación en favor de otras medidas de alivio fiscal y reactivación económica. Si la negociación avanza por esos cauces y se alcanza un acuerdo, es posible que los presupuestos se aprueben el 1 de enero por primera vez en todo este mandato.
La estrategia de los socialistas pasa por hacer todo lo posible para que sea así, ha señalado su portavoz, José Manuel García, que insiste en que la entrada en vigor de las cuentas en la fecha marcada por la ley será positiva para la ciudad. Además, con el presupuesto aprobado en tiempo, el gobierno no podría acusar a la oposición de bloquear su actividad, una estrategia «de victimismo», en palabras de socialistas y populares.