La sesión adquirió tintes futbolísticos con bufandas del Dépor, gritos de ánimo y pitos para el jugador rival
05 feb 2017 . Actualizado a las 05:00 h.Solo faltó ese tema tan entrañable que dice «hemos venido a emborracharnos y el resultado nos da igual». Por lo demás hubo de todo. Gritos de ánimo, «Xulio, amigo, el pueblo contigo», los inevitables «hai Marea, hai Marea, hai Marea», los integradores, «A Coruña, é mareante», los clásicos «non hai moción que tape a corrupción», o el «non, non, non á corrupción». También algo de juego duro con los repetidos «PSOE, PP a mesma merda é», o incluso «PSOE fóra da cidade».
Pese a todo, la hinchada de la Marea convivió en paz con las del PP y el PSOE, menos numerosas, pero más madrugadoras, lo que les permitió ocupar casi la mitad del graderío, de 56 asientos.
El ambiente, más propio de un estadio que de una «sesión del excelentísimo...», no se enturbió porque la derrota del equipo de Ferreiro, materializada con 16 votos a 11, estuviese más que prevista. Al contrario, los cerca de un centenar de incondicionales -entre ellos varios asesores y candidatos- que logró reunir la Marea tras una intensa campaña en la Red, se quedaron al término del encuentro ante la puerta grande para saludar a sus ediles. Allí ya no se cortaron los gritos contra el PSOE que Ferreiro evitó en el pleno, y varios ediles socialistas salieron por un lateral, para evitar malentendidos.