A Dapena se refirió ayer el edil de la Marea Alberto Lema, quien agradeció los servicios y tuvo palabras amables para el ya dimitido portavoz del PSOE local. El concejal recordó que este será el tercer relevo en el partido en año y medio, pero no cree que esos cambios afecten a las relaciones entre las formaciones porque, apuntó, entiende que las decisiones que toman los grupos son colegiadas, no personales.
El PP también se pronunció ayer sobre la marcha de Dapena de la portavocía. Su homóloga popular, Rosa Gallego, aseguró que el anunció fue una «sorpresa» para su grupo. Al igual que Lema, no quiso entrar en valoraciones que considera que deben hacerse en el PSOE a nivel interno. «Esas cosas se arreglan en casa y ellos tienen que arreglar su casa», dijo. En el BNG lo consideran un tema interno del PSOE y no entraron a analizarlo.
Presupuestos a la espera
La crisis socialista llega en medio de la negociación exprés de los presupuestos municipales con la Marea después del voto contrario del PSOE a las cuentas en el pleno. El gobierno local pretende evitar la cuestión de confianza y trata de lograr el apoyo socialista, evitando los retrasos que se produjeron en el 2016. Por el momento se han quedado sin interlocutor, por mucho que Dapena les haya sugerido que se dirijan a Barcón mientras dura la interinidad. No parece que un cambio en la cúpula socialista vaya a variar en lo esencial la relación con la Marea, pero sí puede contribuir a retrasar, otra vez, la aprobación de las cifras de gasto para este año. Tras el primer rechazo del pleno, lo que es seguro es que no entrarán en vigor antes de marzo. El PSOE no ha aclarado todavía qué hará. Lo que se sabe es que ya no será Dapena quien lo comunique.