El nuevo Parrote tiene 30 paneles de cristal rotos desde hace un año

Eduardo Eiroa Millares
E. Eiroa A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

Casi 30 meses después de su inauguración apenas hay mantenimiento en la zona

24 ago 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Desde que en junio del 2014 se abrió al público la parte renovada del Parrote la zona ha sido objeto de variados actos vandálicos. Las víctimas son sobre todo las amplias vallas de cristal que cierran escaleras y desniveles como los de las escaleras del aparcamiento y su salida. En total, en el Parrote se instalaron en su día 144 paneles de ese tipo de un cristal de dos centímetros de grosor. De ellos, hay 30 estallados sin que se haya cambiado ninguno.

El aspecto que presenta esa zona no es el más adecuado, y lo más destacado del caso es que la mayor parte de esos cristales llevan rotos al menos un año, sin que desde entonces se haya realizado obra alguna para sustituirlos o se hayan tomado medidas para proteger el conjunto.

La ventana arqueológica en la que se conservan y se pueden ver los restos de la base de la antigua muralla es otra de las víctimas, en esta ocasión no de los vándalos, sino del abandono. Allí crecen las hierbas y se acumula basura. Su situación ya fue peor, ya que era un espacio que además se inundaba con frecuencia y al menos se realizaron mejoras de drenaje para que no se convierta en una piscina. También hubo algunas actuaciones en los locales de ocio pegados al muro del Parrote. Allí, bajo las arcadas, las pintadas y la suciedad se acumulaban hasta que se cerraron. Ahí se acaban las mejoras.

En el Parrote se instalaron en su día cerca de 40 metros de iluminación de suelo para dar luz a los grandes bloques de granito situados junto al futuro Silabario. Jamás llegaron a funcionar y no parece que lo vayan a hacer a corto plazo. Las luminarias que iban a darle otra cara al muro de piedra que separa la dársena del Parrote tampoco se han reparado. De las 20 que se pusieron durante la obra, 19 están rotas. Consultado ayer, el consistorio no respondió a si tiene o no planes para esa zona.

Un área de más de 50.000 metros cuadrados al que apenas se le ha dado uso

La Marina y el Parrote suman algo más de 50.000 metros cuadrados de preferencia peatonal. Cerca de la mitad, la del Parrote, está libre de coches. Esa zona, con todo, se ha utilizado para contados actos durante las fiestas de verano, más allá de la exposición que todavía se puede visitar. El gobierno local indicara que tomará un decisión el mes que viene sobre qué usos se darán a la Marina y al Parrote, después de ver cómo han funcionado durante los últimos meses. Por otra parte, el Ayuntamiento aprobará esta semana un contrato anual de mantenimiento de zonas peatonales para toda la ciudad de 3,2 millones anuales, aunque no especifica si se usará también para reparar la fachada marítima.