La decisión del alcalde de alterar el calendario fiscal choca con el compromiso del PSOE de favorecer un alivio fiscal a las familias y estrangula las economías más débiles. Xulio Ferreiro alega que así garantiza liquidez a las arcas municipales, pero lo hace a costa del bolsillo de los coruñeses.
Con gobiernos de todos los colores políticos nunca antes se había apretado el calendario tributario, lo que cuestiona la capacidad de gestión de Marea. Más aún teniendo en cuenta que hace pocos meses firmó un crédito de 11 millones invocando los mismos motivos de falta de liquidez.
La decisión unilateral demuestra, de nuevo, la deslealtad negociadora de Marea. Cuando el PSOE negoció las ordenanzas fiscales en ningún momento se puso sobre la mesa esta propuesta, que no habríamos aceptado. Así no se puede negociar.