Varios usuarios de la nueva explanada del Parrote han mostrado su malestar porque «unos pocos privilegiados» puedan circular en vehículo por este espacio destinado a uso exclusivo de los peatones. «Unos pocos que tienen su barquito amarrado en los pantalanes de la dársena dos tienen un privilegio verdaderamente increíble, además de un aparcamiento en el centro de la ciudad, pueden circular por toda la zona peatonal como perico por su casa», denuncian un grupo de viandantes habituales de esta zona.
La misma queja la repiten para los socios del Real Club Náutico, ya que para poder acceder al aparcamiento privado de esta sociedad tienen que cruzar en coche la nueva zona peatonal de la Marina. «No quiero ni pensar que pillen a un conductor que, viendo que se mete un coche hacia el Náutico, lo siga y no sea socio. Como mínimo le pueden caer 300 euros y tres puntos menos, casi nada», apunta un vecino del Parrote, que también critica el gran número de destrozos que está sufriendo esta zona, sin que por el momento se haya hecho nada por evitarlo.
«Desde que se abrió al público, los vándalos no la dejan en paz. Hay destrozos en los pasamanos de cristal y en las puertas de los bajos, pintadas, basura y otras atrocidades que nos costarán a los coruñeses miles de euros», apunta.