Adrian López: «El cómic es un medio que continúa estando muy infravalorado»
A CORUÑA
El coruñés resentó en Viñetas desde o Atlántico su primer largometraje como director
17 ago 2015 . Actualizado a las 11:59 h.La relación del coruñés Adrián López con el cómic viene de lejos. Pero ahora no se conforma con que esta se base en sus guiones, sino que la ha llevado más lejos, al cine. La pasada semana presentó en el marco de Viñetas desde o Atlántico un adelanto de su primera película, Estirpe, que tiene a un hipotético tebeo de la España tardofranquista como centro de la historia.
-Para su debut cinematográfico acude a un terreno conocido: el cómic.
-Es que yo empecé con el cómic. Hice algunos fanzines y publiqué alguno a nivel profesional como guionista. Vengo de la escena coruñesa del cómic y he estado en Viñetas desde la primera edición, como fan, como colaborador, como autor o cubriéndolo para algún medio. Así que si quería contar una historia de esta magnitud tenía claro que tenía que ser sobre algo que conociese bien.
-¿Y qué tiene el cómic que no tengan otros medios?
-El cómic es un medio que continúa estando muy infravalorado y que tiene que desarrollarse y darse a conocer mucho más. Porque el concepto de cómic que tiene la gente no siempre es acertado. Es un medio poderosísimo con una capacidad narrativa única.
-¿Qué cuenta el cómic sobre el que va la película?
-Es una distopía totalmente absurda, en la que un Cuarto Reich que se levantaba de las cenizas de la Alemania derrotada tras la Segunda Guerra Mundial viene a España pensando que Franco es un traidor por haberse pasado al Plan Marshall. Surgen entonces unos superhéroes que defienden al país, pero que no eran más que el modo que tenía el autor de criticar a la España franquista desde una coartada patriota. Porque lo que hacía era evidenciar los fallos del régimen poniéndolos en manos de los alemanes, pero con la coartada de decir que los malos son los alemanes. Esa era la forma que tenían muchos autores de la época de eludir la censura.
-Es decir, que es una película de superhéroes.
-Bueno, lo es y no lo es. Puede resultar confuso explicarlo, pero en la película está muy claro. Hay tres niveles narrativos: un flashback que nos lleva a 1969 y nos cuenta la historia de un autor de cómics cuyo padre no le deja dibujar y quiere que siga la tradición familiar en el Ejército. Se escapa a Barcelona y allí consigue sacar el cómic. El segundo nivel es el cómic adaptado al cine. Y el tercero es en el presente, y cuenta cómo una productora, una vez convertido ese cómic en un objeto de culto, se plantea hacer una película basada en él. Es la historia más compleja que podía conseguir con la menor cantidad de medios. Es pensar como guionista, productor y director a la vez.
-¿Cómo se las apañó para conseguir financiación para su película?
-A través de crowdfunding. La verdad es que el coste fue muy bajo. No llega a 30.000 euros, que aunque pueda parecer mucho dinero, para hacer una película es algo ridículo. Pero es que está hecha de un modo muy de andar por casa, tirando de amigos, que da la casualidad de que son profesionales cada uno en lo suyo y que han hecho un gran trabajo. Pero desde luego no es una película comercial al uso....
-Pues cuenta con actores como Sergio Peris-Mencheta.
-Es que es amigo. Y además, si no se hubiese involucrado desde el principio no sé si hubiese podido sacar adelante la película. Desde el principio está cada personaje pensado según quién lo iba a interpretar.
«Me da vértigo pensar cómo he liado a tanta gente contando con tan poca pasta»
La película se presentará primero a los mecenas que la financiaron y posteriormente se estrenará en Madrid y A Coruña.
-¿Cómo fue el rodaje?
-Con tan poco presupuesto tienes que tener, por si te falla el plan A, un plan B. Pero también un C, un D y hasta un E. Hubo muchos tropezones, pero en septiembre nos vamos a dar el atracón para tenerla lista en octubre. Ya este año hemos tenido a unos cuantos festivales detrás de nosotros para tener la película en su programación. Pero no nos hemos dejado llevar por la presión. Ya que no teníamos dinero, al menos queríamos tener tiempo para hacerlo lo mejor posible.
-¿Está satisfecho con el resultado?
-Me pregunto todos los días si ha compensado. Creo que soy muy afortunado por haber llegado a este punto, pero me da vértigo cuando me paro a pensar cómo he sido capaz de liar a tanta gente con tan poca pasta. La verdad es que hubo constantemente muy buen rollo con todo el equipo. Pero claro que mereció la pena.
-¿Tiene ya un próximo proyecto cinematográfico en mente?
-Muchos autores, después de una gran primera película -que no digo que sea este mi caso-, hacen otras que no interesan a nadie. Si alguna vez tengo una buena historia que contar, lo intentaré. O si viene alguien a preguntarme, viendo lo que hice con 30.000 euros, lo que sería capaz de hacer con un millón, pues entonces seguro que se me ocurre una historia inmediatamente. Tengo ya una idea que puede contarse en cine, cómic... No importa el medio, sino que la historia sea buena e interesante.