El BNG critica la menor liquidez y habla de 4,5 millones de «facturas de caixón»
28 mar 2015 . Actualizado a las 05:00 h.El gobierno local dará cuenta en el pleno del próximo miércoles de la liquidación de los presupuestos del 2014, unas cuentas en las que, aunque por escaso margen -unos 12.000 euros- el consistorio logró por primera vez superávit desde el 2008, último ejercicio en el que los ingresos superaron a los gastos.
Las cuentas revelan otra serie de datos que sirven para hacer una radiografía de la situación de la ciudad. Así, la previsión de ingresos por licencias urbanísticas -2,2 millones- se quedó otra vez lejos de los resultados reales, que no llegaron a 650.000 euros. Las licencias de primera ocupación se quedaron en menos de un tercio de lo estimado -206.000 euros-, las aperturas en porcentajes similares y la grúa recaudó 225.000 euros del millón que tenía apuntado. Sí hubo más recaudación de la prevista en otras partidas. Por ejemplo, por la venta de envases ligeros, papel y otros residuos se rozaron los 2,4 millones de euros cuando se contaba con millón y medio.
Otra partida que destaca es la de las multas de circulación, que llegó a 5,5 millones, casi el doble de lo presupuestado. El cambio de sistema -para que paguen todos los multados- y la recaudación de sanciones pendientes facilitó ese resultado.
En el superávit municipal se notó también en un significativo incremento de la recaudación por recogida de basuras en viviendas, que alcanzó los 8 millones cuando se contaba con poco más de 5,5.
En la parte negativa destaca que la caja por intereses y depósitos en cajas y bancos se quedó en unos exiguos 50.000 euros cuando se apuntaba a cerca de un millón. Tampoco los dividendos de Emalcsa llegaron a lo previsto, con 4,8 millones frente a los 6,5 anotados en el presupuesto.
Las cuentas revelan que la deuda viva llegó a 74,1 millones a 31 de diciembre, y rozó los 100 millones si se le suman los préstamos aún no dispuestos con cargos al ejercicio 2015. En cualquier caso, muy por debajo del límite de endeudamiento que establece la ley para la ciudad, cifrado en 160 millones.
Por su parte, el BNG criticó ayer que queden algo más de 4,5 millones pendientes de pago de lo que consideran «facturas de caixón». También lamentan los nacionalistas que el remanente líquido de tesorería a fecha de este mes se quede en 7,24 millones, por debajo de las cifras de los cuatro ejercicios anteriores, en los siempre pasó de 9.