Máquinas para donantes por parada cardíaca

La Voz

A CORUÑA

Los propósitos del equipo de trasplantes y de todo el personal del hospital , a cuyo esfuerzo el director médico, Ramón Ares, atribuyó «todo el mérito» de los resultados, pasan no solo por alcanzar la cifra de 5.000 vidas ganadas -a 31 de diciembre iban 4.976-. La celebración, que incluirá que A Coruña sea la sede en octubre del Congreso Nacional de Coordinadores de Trasplantes, se acompañará de diferentes líneas de trabajo para lograr objetivos marcados. Entre ellos, continuar consolidando el programa de tejidos para que desaparezca la lista de espera y, por supuesto, devolver las cifras de negativas familiares a donar a las de años anteriores, cuando se situaban en menos de la mitad, en torno al 10-12 %. Lograrlo supondría, según las estimaciones de los médicos, una oportunidad para medio centenar más de pacientes en lista de espera por un órgano.

Asistencia circulatoria

Además, el Chuac ha empezado a utilizar nuevas estrategias para hacer frente a la caída continuada y sostenida de donantes. La semana pasada aplicaron, por ejemplo, la primera asistencia circulatoria en un donante en asistolia, es decir, aquel que fallece en el hospital por parada cardíaca, no por muerte encefálica. La utilización del ECMO, que así se denomina la máquina de asistencia, permite ganar tiempo para programar mejor la intervención y lograr mayor viabilidad de los órganos, ya que el tiempo de isquemia o sin riego sanguíneo es muy corto si se piensa en un trasplante.

Antón Fernández explicó que, junto al aumento de las negativas familiares a donar, las oportunidades de lograr órganos se han ido reduciendo no solo por el descenso de los accidentes de tráfico, sino también porque «afortunadamente, la muerte encefálica está disminuyendo en las ucis». La mejora de los tratamientos para resolver episodios que hasta ahora eran mayoritariamente fatales, como hemorragias severas e ictus, o la realización de técnicas como craneoctomías para descomprimir la presión cerebral, que hace apenas una década era casi impensable, consiguen mantener con vida a pacientes que eran candidatos a donantes.

Es por ello que el uso de ECMO para mantener irrigados los órganos abdominales de los donantes en asistolia o fallecidos por parada cardíaca, que el Chuac viene ya rescatando de forma programada desde el 2011 y suponen el 50 % de los donantes en países como el Reino Unido, «es la vía de crecimiento».