La llegada de la crisis económica y la consecuente caída en los presupuestos de la UDC hizo que la partida de inversiones fuera una de la que más se resintiera, reduciendo su aplicación al mantenimiento de los centros y poco más. Sin embargo, este año habrá una importante novedad, vinculada a dar respuesta a «unha das demandas históricas» de la UDC: disponer de una residencia pública. Las negociaciones entre el equipo de gobierno de Armesto y el Ayuntamiento parece que van por buen camino, y el próximo año se podría contar con un alojamiento para estudiantes, que podría estar ubicado en el complejo educativo Calvo Sotelo, propiedad de la Diputación coruñesa.
«En previsión desta circunstancia, aumentouse sensiblemente a dotación para equipamento, e esta será a prioridade absoluta en infraestrutura coa dotación dispoñible neste orzamento», destacó la vicerrectora de Planificación Económica, Amalia Blanco, que cifró en 350.000 euros la partida destinada a la puesta en marcha de la futura residencia. Considera que esta solución colaborativa sumada a los ajustes en los gastos permitirán a la Universidad coruñesa seguir sin tener que recurrir a la deuda, pero que esta tónica no puede continuar. «Entendemos e esiximos que estas circunstancias cambien, que a comunidade autónoma entenda a necesidade do sistema universitario galego dun financiamento adecuado», apuntó.