Los funcionarios de Elviña claman por la cafetería

Elena Silveira
Elena Silveira A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

Los sindicatos recogieron firmas para pedir la reapertura y denuncian una situación ilegal en la cesión del servicio

01 dic 2014 . Actualizado a las 05:00 h.

La cafetería del edificio de Nuevos Ministerios lleva cerrada algo más de un año. En concreto, desde el 20 de septiembre de 2013. La empresa que se hacía cargo de la concesión alegó pérdidas, despidió a las trabajadoras y cerró puertas. Desde entonces, la Xunta no ha vuelto a sacar a concurso este servicio y los funcionarios, que se tienen que desplazar fuera del recinto administrativo si quieren tomar un café, claman por la reapertura. De hecho, los sindicatos presentaron en el mes de octubre más de 200 firmas para exigir que se reabran las puertas de la cafetería. «Levamos máis dun mes esperando unha resposta que non chega. E moita xente ten asumido que é un dereito que perdimos», explica Eduardo Freire, delegado de la junta de personal. La CIG destaca que desde hace un año han abierto nuevos negocios de hostelería en las inmediaciones de Nuevos Ministerios, «e compiten con prezos entre eles», pero para muchos funcionarios tener que salir «supón unha perda de tempo, porque se antes invertían 15 minutos en tomar un café agora tardan media hora». Explican también que el servicio de cafetería ofrecía la posibilidad de subir cafés a los despachos y también servía menús para aquellos trabajadores que continuaban con la jornada laboral por la tarde. «Esta cafetería sempre estaba chea de xente. Incluso viñan persoas doutras oficinas porque era punto de encontro», explica Eduardo Freire. Carmen Fernández, delegada sindical, indica que desde hace un año tampoco hay máquinas expendedoras porque la licitación se hace de forma conjunta con la cafetería. «E agora máis que nunca, coa flexibilización horaria, está máis que xustificado ter este servizo», dice.

Desde la delegación provincial de la Xunta explican que esperan a que se resuelva el proceso judicial abierto para tomar una decisión al respecto. En todo caso, indicaron, el pliego de condiciones del concurso se adaptaría a las nuevas condiciones horarias de los funcionarios, teniendo que abrir por las tardes.

Cesión a pesar de las pérdidas

Los sindicatos denuncian la situación «irregular e sen garantías legais» con la que la Xunta gestionó el cierre del servicio de cafetería. En este sentido, Eduardo Freire recuerda que fue adjudicado a la empresa Servicio de Hostelería Aguinchos S.L. de Ourense pero después de dos años, en abril 2012, lo cedió a otra empresa, Restauraciones Ourense S.L. que tan solo tres meses después adujo pérdidas (junio, julio y agosto es cuando hay menos afluencia de gente) y echó el cierre, despidiendo a las dos trabajadoras que tenía subrogadas de la anterior. El juzgado ha dado ahora la razón a la empresa y declara procedente el despido de las dos empleadas, pero ellas recurrirán el fallo ya que consideran que la Xunta no tendría que haber autorizado esa cesión: «Una empresa con pérdidas desde el 2011 no está cualificada para hacerse cargo de una concesión pública», argumentan. También explican que es normal que hubiese pérdidas porque se dejaron de dar comidas y a duras penas se podían servir cafés ya que no disponían del material necesario. «Sanidad no hubiera autorizado la apertura en las condiciones en las que estábamos», indican. Desde la Xunta aclaran que los procesos de adjudicación contaron con el visto bueno de la asesoría jurídica y que cuando se subrogó el contrato la empresa «acreditó su solvencia», algo que después, según la carta de despido a las trabajadoras, desdice.