A vueltas con las herencias y mirando a la urna

La Voz

A CORUÑA

En la ensalada de reproches mutuos volvieron a salir las famosas herencias recibidas. Recordó Flores los «25 millones que nos tuvimos que tragar» cuando se debatían las cuentas, y Miguel Lorenzo citó los 20 millones de las sentencias de Someso y los 19 millones del Ágora cuando le reprochaban la falta de gasto. La negó, pero apuntó que sin tener que hacer frente a esos asuntos, hubiera habido más fondos. «Cuando yo llegué se le daban 45.000 euros a Cáritas y la misma cantidad a Paideia, que es una asociación rica», dijo Lorenzo, que apuntó que hoy la primera de esas entidades percibe 180.000 euros.

El partido de tenis subió de intensidad en las mociones. Se rechazaron prácticamente todas, pero se debatieron cuatro -una por partido- de la reforma electoral y también sobre la violencia doméstica.

La reforma electoral supone para EU «o maior ataque á democracia», es un «microgolpe de estado que achégase a principios ideolóxicos fascistas como perpetuarse no poder como sexa» (BNG) y es «un asalto a las libertades de la ciudadanía» (PSOE). Para el PP supone, por el contrario, «garantizar el respeto a la voluntad mayoritaria de los ciudadanos». No lo veía Santiso: «¿Máis democracia? Canta hipocrisía, canto cinismo e canto noxo da», dijo el portavoz de EU. «No ayuda a regenerar la democracia cambiar la ley electoral unilateralmente a ocho meses de las elecciones», dijo Barcón por su parte. «Ustedes prefieren los cambalaches postelectorales donde se subastan las concejalías», dijo Flores, que recordó que Barcón resultó elegida secretaria general del PSOE con 164 votos, mientras los otros dos candidatos sumaban 186, y que nadie entendería que estos dos últimos se aliaran para hacerse con el cargo.

Hubo guerra también con la cobertura de las jefaturas de servicio por el método de libre designación. «Negreira pretende comprar silencios na Pokémon cun proceder da mafia», dijo Santiso. La edila Rosa Gallego contraatacó con brío, defendió el método empleado desde el 2006 y cargó contra Santiso: «Va a tener que pedir perdón a mucha gente y yo me voy, además, a encargar de ello», le espetó.