El grupo madrileño volvió a la ciudad seis años después y demostró ser una rutilante propuesta de rock alternativo
03 may 2014 . Actualizado a las 13:04 h.Vestuta Morla estaban en deuda con A Coruña. En el 2008 habían participado dentro del festival Alter 08, enardeciendo Expocoruña justo cuando su meteórica carrera estaba empezando a despuntar. Desde entonces, ni rastro. Salió su segundo disco, Mapas sin que lo presentasen en A Coruña. Y ahora con La Deriva, el tercer capítulo quisieron saldar la deuda, llevándolo a las tablas del Coliseo.
Más de 3.000 personas acudieron a la cita para escuchar las nuevas canciones del grupo, de tinte político y recogiendo una buena parte de la angustia del presente. Así temas como La deriva o Fuego sonaron a himnos de un momento, este, en el que los grupos se están marcando un giro social inédito hace unos años en el pop nacional.
Con esos mimbres se creó la atmósfera perfecta para el deleite de los fans. Entre las letras poéticas, las guitarras encaracoladas y la épica marca de la casa levantaron el espíritu de sus fans en un concierto que, al cierre de esta edición, aún no había finalizado. En su lista de canciones estaba previsto que tocasen clásicos como Copenhague o Sálvese quien pueda. Todo en un olor de multitudes y total adoración.