Cinta métrica, una linterna, y pinzas de la ropa tuvieron que usar los participantes en la olimpiada que se celebró ayer
06 abr 2014 . Actualizado a las 07:00 h.Ser una eminencia en física no solo requiere tener muchos conocimientos en fórmulas y ecuaciones, sino también una cierta maña a la hora de resolver los problemas prácticos que se puedan presentar. Esa destreza fue precisamente vital en la prueba a la que ayer por la mañana se tuvieron que enfrentar los más de 140 alumnos de bachillerato y formación profesional venidos de toda España, que participan en la Olimpiada Española de Física que se celebró en el Centro Universitario de Riazor (CUR).
Los organizadores les propusieron un experimento que consistía en adivinar el grosor de un cable de cobre que estaba sujeto a una cartulina. Con la ayuda de una linterna proyectada sobre ese hilo, se consigue que el haz de luz del láser se transforme en un rayo más amplio en función de la distancia a la que se coloque el cable, y gracias a la fórmula de la difracción se puede calcular el tamaño del mismo. Para llegar al resultado final, los alumnos tuvieron que usar una cinta métrica, escuadra, una linterna (sujeta con varias pinzas de la ropa), así como otros medidores. «Hay algunos que van muy bien y los ves muy espabilados, pero otros están un poco perdidos», explicaba uno de los organizadores, que también anunciaba que las tres pruebas teóricas -que se celebraron por la tarde- también tendrían cierta dificultad.
Premios
Durante toda la jornada de hoy, mientras los alumnos hacen turismo por la ciudad, los profesores corregirán los exámenes y mañana -a las 10.00 horas, en el Rectorado- se entregarán los premios a los que sacaron mejores notas. Cinco de ellos irán a la Olimpiada Internacional de Física, y los cuatro siguientes a la prueba iberoamericana.