De los grandes síndromes a las diarreas

La Voz

A CORUÑA

De las 700 primeras consultas que cada año atiende el servicio, los grandes síndromes de la especialidad centran buena parte de sus esfuerzos. Entre ellos, las enfermedades inflamatorias, el Crohn y la colitis ulcerosa. «El 80 % se diagnostican finalizado el crecimiento y la mayoría tienen una patología de alta complejidad; aunque hay fármacos muy novedosos, siguen siendo nuestro mayor reto asistencial», explica Solar. Ellos se esfuerzan en anticipar cuanto antes el diagnóstico y se ocupan de ese 20 % que debuta en la edad infantil, unos cuatro casos al año.

La existencia del diagnóstico neonatal ha permitido también conocer exactamente la incidencia de la fibrosis quística, que afecta a 1 de cada 4.892 recién nacidos, e iniciar un manejo temprano de los pacientes para evitar complicaciones. «Además, nuestro hospital dispone de trasplante pulmonar», añade Solar sobre las posibilidades para tratar a los afectados.

La enfermedad celíaca, o la intolerancia al gluten, proporciona otros 50 casos nuevos al año. Solar se muestra muy satisfecho porque «tenemos unos pediatras de primaria que hacen un trabajo excepcional» y por el avance en los métodos diagnósticos que ahora permiten anticipar la detección con una analítica. A la lista de pacientes se suman los que sufren intolerancias, sobre todo a la fructosa (58 % de los 660 test realizados en el 2013) y la lactosa (17 %), de los que una gran parte se curan al crecer o, en caso contrario, se controlan con la alimentación. Otro grupo creciente de atención es el de los pequeños con trastornos del hábito intestinal. «Hemos pasado de ver sobre todo diarreas a tratar el estreñimiento crónico, que supone ya el 15 % de nuestras primeras consultas».