Catorce denuncias diarias en la provincia

La Voz

A CORUÑA

Galicia registró el año pasado cinco mil denuncias por malos tratos, lo que supone una media de 14 al día. De todas ellas, el 34 % se produjeron en A Coruña, lo que la convierte en la segunda provincia gallega con más casos, solo superada por Pontevedra, según los últimos datos del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.

Pese a las continuas campañas de las administraciones para sensibilizar a la población sobre la violencia de género y promover que se denuncie todo tipo de maltrato, las denuncias presentadas en los juzgados gallegos descendieron un 21 % en los últimos cuatro años. Si en el 2009, 6.068 víctimas de maltrato en Galicia acudieron a la justicia para denunciar su situación, la cifra bajó a 4.788 en el 2012. La caída fue más acentuada en la provincia de A Coruña: un 31 % menos al pasar de 2.401 denuncias en el 2009 a 1.633 en el 2012.

Los datos del Gobierno central revelan además que en los primeros seis meses del año pasado se solicitaron 691 órdenes de protección en la comunidad gallega, de las que se concedieron 412 -una de cada tres en la provincia de A Coruña- y se denegaron 279.

Al margen de este tipo de medidas, que impiden que el agresor se acerque a la denunciante o dan mayor vigilancia policial, las víctimas de violencia de género cuentan con varios dispositivos electrónicos para mejorar su seguridad. Uno de los más utilizados es el bautizado como Atenpro, un sistema basado en la telefonía móvil y la telelocalización que permite que las víctimas puedan alertar sobre cualquier problema durante las 24 horas de los 365 días. En función de la alerta, la central avisa a la policía o personal de emergencias. En la comunidad gallega, había 471 usuarias de este servicio al final del año pasado, de las que 287 (el 60 %) residen en A Coruña.

Menos éxito tienen los dispositivos electrónicos de seguimiento del maltratador. Estas pulseras que alertan a la policía si el agresor se acerca a la víctima no llegan a 750 en toda España. En la comunidad gallega tan solo 21 maltratadores llevan este dispositivo.