El temporal sembró el caos

A Coruña / la voz

A CORUÑA

Vanesa Cruz

Varias calles se tuvieron que cortar al tráfico al inundarse totalmente

22 oct 2013 . Actualizado a las 17:58 h.

Cuatro horas lloviendo sin cesar. Esa es la causa del caos que se vivió ayer en diferentes puntos de la ciudad debido al temporal. La delegación coruñesa de la Agencia Estatal de Meteorología registró 42 litros de agua por metro cuadrado. Aunque había llovido un poco por la mañana, el grueso de la descarga se produjo entre las 15 y las 19 horas. Con intensidad constante, la lluvia fue poco a poco haciendo de las suyas. Primero, dificultando la circulación. Más tarde, impidiéndola totalmente en diferentes puntos. Y, finalmente, anegando totalmente calles y bajos comerciales. Lo cierto es que hasta bien entrada la noche no se recuperó la normalidad

La alerta naranja, decretada por la Dirección Xeral de Emerxencias e Interior de la Xunta, estaba totalmente justificada. El Ayuntamiento, en consecuencia, puso a todos los servicios de emergencias en la calle, incluido el personal de refuerzo a pleno rendimiento. Normal. Poco después de las 17 horas la situación resultaba excepcional con el carril de acceso a Pocomaco desde la avenida Alfonso Molina cortado al tráfico al estar completamente inundado. También se complicó lo suyo el tránsito por Linares Rivas, los Cantones y la zona Casablanca con al agua superando la mitad de la altura de las ruedas. Por su parte, el túnel de Salgado Torres en dirección Lonzas también resultó inutilizado.

En prácticamente todos los puntos de la ciudad se notó el temporal. La mayoría de los párkings albergaron bolsas de agua, llegando a casos tan graves como los del aparcamiento de María Pita, la Marina o Riazor, en donde los charcos parecían piscinas. En varias calles de Cuatro Caminos se levantaron las alcantarillas. También en los Mallos, en la zona del Parrote y en diferentes viales del centro.

En el acceso a la ciudad por la avenida del Pasaje igualmente se registraron problemas graves. El paso subterráneo se inundó completamente y los bomberos de Arteixo tuvieron que achicar mientras la grúa rescataba a cuatro vehículos que se encontraban allí sin poder salir. Algo similar ocurrió con un conductor en Matogrande. Poco después de las 16 horas, al lado del Hotel Attica 21, un coche se quedó atrapado y la Policía Local ayudó a su conductor a salir debido al nivel de altura alcanzado por el agua.

Bajos inundados

Los locales con sótano fueron los grandes perjudicados de la jornada. En la zona de los Nuevos Juzgados, la pulpeira A Lanchiña se convirtió en una piscina. También el agua subió varios centímetros en la planta baja del Gadis de Federico Tapia y Menéndez y Pelayo. Igualmente tuvieron problemas los trabajadores del Banco Pastor y varios bajos de hostelería de la calle Alameda. Los bomberos atendieron más de una veintena de incidencias y las llamadas a los servicios de emergencia fueron una constante.

Los efectos de las lluvias se dejaron notar también en la comarca. En Cambre y Oleiros se produjeron varias inundaciones y el 112 no dio a basto durante toda la tarde. En el puerto de Lorbé se inundó el taller de carpintería de Pepe Gómez.

El temporal también tuvo repercusiones en el tráfico aéreo. Un vuelto de Iberia procedente de Bilbao y con destino Santiago tuvo que ser desplazado a última hora de la jornada a Alvedro. Los pasajeros fueron trasladados posteriormente en autobús a la capital gallega.