Guerra sucia con la basura

A CORUÑA

18 ago 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Sigue el culebrón en Albada. Y la escalada de tensión y amenazas de una extraña batalla donde la excusa son once despidos -tres de ellos disciplinarios por diversas amenazas y agresiones- y las víctimas los más de trescientos mil clientes de la planta que residen en la ciudad y su área metropolitana. Las últimas reuniones se han saldado con los predecibles fracasos de dos posturas enquistadas desde el principio y una herramienta, la mediación, que no sirve más que para que las partes en conflicto se sienten a negociar.

El resultado es la amenaza de un paro masivo en el sector. Ya está convocado un ensayo general para el 26 de agosto, en el que participaran, o al menos así lo han anunciado, los trabajadores de otras empresas, como Cespa o el vertedero de Areosa, por un extraño principio de solidaridad en el que se atisba también cierta estrategia política.

Octavillas difamatorias. La afirmación no es casual. En los últimos días, toda la ciudad ha aparecido inundada de unos panfletos en los que el comité de empresa intenta trasladar su versión de los hechos a la ciudadanía. Dicha hoja esta repleta de frases propias del argumentario del BNG, como «a merda queda aquí e os cartos para Madrid», además de cargar de forma directa contra el PP enunciando una pregunta susceptible de ser llevada a los tribunales por su contenido injurioso: «¿Cantos cartos dos sobres de Bárcenas son de Florentino Pérez para que o PP da Coruña defenda desta forma os intereses de Florentino Pérez?», se puede leer en el panfleto firmado por los tres sindicatos del comité de empresa de Albada, a pesar de que el contrato de explotación fue suscrito por el PSOE y su última revisión -muy al alza- salió adelante con el apoyo de los socialistas y el propio BNG.

La estrategia es sencilla. En el frente negociador se sienta Paulo Carril, como representante de la CIG y asesor del comité. En María Pita traslada sus consignas su hermano, Xosé Manuel, portavoz del BNG, con la colaboración del edil de EU, César Santiso, que también es dirigente comarcal de Comisiones Obreras, y que mantiene el pulso así por ser el que más protesta en la calle. El PSOE, para no quedarse atrás, se inventa el argumento más estrafalario de la semana: «La culpa de lo de Nostián la tiene la reforma laboral del PP». Y a otra cosa.

Ciudadanos «paganinis». El PP también tiene mucho que decir. Prometió una auditoría de la planta nada más llegar, que no ha hecho pública. El concejal Enrique Salvador, anunciaba estos días que el nivel de recuperación de residuos es del 43 %. ¿Y el resto de lo prometido? Los contribuyentes somos los paganinis de la situación. Para debilitar al gobierno se amparan reclamaciones salariales disparatadas -después de obtener un 42 % de incremento en los últimos cinco años- que acabaremos pagando todos con nuevas subidas de impuestos si finalmente se cede en la guerra sucia de la basura. Esa es la realidad.