Nuevo día de desvíos en Alvedro

Emiliano Mouzo A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

Dos aviones con destino A Coruña tuvieron que aterrizar ayer en Santiago

02 may 2013 . Actualizado a las 07:04 h.

El aeropuerto de Alvedro no es capaz de despegar. Todo se vuelve en su contra y parece que los inconvenientes se desarrollan en cadena, de un día para otro.

Los problemas de ayer comenzaron a última hora del martes cuando los dos últimos aviones, procedentes de Barcelona y de Madrid, debían de aterrizar en la pista del aeródromo coruñés. Pero el viento, según informaron los pilotos de sendas aeronaves, impidió la maniobra y fueron desviados a Santiago.

Debido a este cambio en el plan de vuelo, la aeronave que venía de la capital de España y tenía que despegar a las 6.30 horas de ayer con destino a Madrid lo tuvo que hacer desde la pista de Lavacolla. Iberia fletó autobuses para llevar a los pasajeros a la terminal de Santiago.

Así de temprano comenzaban los problemas en Alvedro. Y continuaron. La siguiente incidencia tuvo lugar a las ocho de la mañana. Los pasajeros que tenían billete para volar a Madrid a las nueve de la mañana se dirigieron a los mostradores de Iberia: «Allí ya nos dijeron, con una hora de antelación, que lo más probable era que el avión que venía de Madrid tuviese que ser desviado a Santiago», contó un afectado.

El personal de tierra de la compañía aérea acertó. Una vez más el viento soplaba en contra de Alvedro, según explicó al pasaje el piloto de la aeronave. Y comandó el aparato hacia Lavacolla. «Yo no entiendo cómo estando el avión casi saliendo de Barajas ya saben aquí que no va a aterrizar», se preguntaba otro pasajero. Pero la contestación a su incógnita estaba, una vez más, en el autobús que le llevó a Santiago. Por supuesto, el aparato de Iberia despegó hacia Madrid desde la pista santiaguesa.

Sin conexión a Los Ángeles

No terminó ahí la inoperatividad de Alvedro. El problema del viento, que al parecer tenía una fuerza entre 11 y 21 nudos (y en Alvedro no se puede aterrizar con más de 10), obligó a desviar a Santiago el vuelo de Iberia que procedente de Madrid tenía que aterrizar a las 12.45 horas.

«Pues este desvío me obliga a retrasar hasta el viernes mi viaje a Los Ángeles», se quejaba una pasajera afectada. Porque aunque la llevaban a Lavacolla el avión iba a salir con retraso «y pierdo la conexión desde Madrid», contó la mujer.