Audasa eleva hasta los 18 millones el coste del Vial 18

Francisco Espiñeira Fandiño
Francisco Espiñeira A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

Fomento mantiene la incógnita sobre los plazos para iniciar las obras

28 dic 2012 . Actualizado a las 07:05 h.

La empresa concesionaria Autopistas del Atlántico, Audasa, perteneciente al grupo Citi, mantuvo ayer, por segundo día consecutivo, el misterio sobre todos los datos relativos a las obras de ampliación de la avenida de Alfonso Molina y a la construcción del llamado Vial 18, una autovía de doble carril que permitirá conectar de forma directa el actual trazado de la autopista AP-9 con el cinturón de circunvalación de la tercera ronda, en la zona de Pocomaco.

En total, según las primeras previsiones, el desembolso de estas dos actuaciones superará los 27 millones de euros. Esa cifra es muy superior a la pactada la pasada primavera, cuando empezaron las conversaciones para incluir estas dos actuaciones, claves para desatascar el principal acceso a la ciudad. En las primeras estimaciones, los poco más de 1,2 kilómetros de longitud y cuatro carriles, dos en cada sentido, de la nueva carretera, costaban unos 12 millones de euros, incluyendo otra serie de obras complementarias, como el vial de servicio de Maristas, que descongestionará Matogrande y el paso elevado de Pedralonga.

Sin embargo, en las cifras que Audasa pasó al Ministerio de Fomento y que el departamento que dirige Ana Pastor dio por buenas, la concesionaria tasa esas actuaciones en 18 millones de euros, seis más de los inicialmente programados. «Será para justificar el incremento constante de los peajes», ironizaba ayer un alto funcionario de Fomento al ser cuestionado sobre ese desfase presupuestario.

Lo mismo ocurre con la valoración de las obras de ampliación de la autopista, otra de las grandes cuentas pendientes con el acceso a la ciudad, que pasó de diez millones a doce en apenas seis meses. El proyecto de construcción de un carril más en cada sentido, con otro de acceso específico a Matogrande y el parque ofimático, así como una conexión directa mediante un puente entre los dos extremos de la principal arteria de entrada a la ciudad duerme en los cajones del Ministerio de Fomento desde el año 2009, fecha en la que se produjo la última revisión del mismo.

Sin planificación

Esta operación está presupuestada en torno a los diez millones de euros y su plazo de ejecución no debería superar los diez meses, según se recoge en los estudios previos, aunque, como en el caso del Vial 18, no cuenta con un cronograma de desarrollo.

La intención del Ayuntamiento es urgir a Fomento y Audasa a que comience cuanto antes la tramitación burocrática. «La obra incluye expropiaciones y habrá que hacer la declaración de impacto ambiental, lo que supone al menos unos dos años de plazo para poder empezar físicamente las obras», cuenta un experto en el sector.

Audasa tiene ya el proyecto, pero la adquisición de las tierras y el resto de operaciones pendientes hace muy difícil que los trabajos puedan arrancar antes del 2015. En el caso de la ampliación de Alfonso Molina, algunos sectores de Fomento abogan por esperar a que entre en servicio la totalidad de la tercera ronda, lo que implicaría un plazo similar al del Vial 18.