Convertir los papeles en cemento y empleo

Francisco Espiñeira Fandiño
Francisco Espiñeira CRÓNICAS DESDE LA TORRE

A CORUÑA

30 sep 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

En plena crisis, a la ciudad le ha tocado un buen bocado del presupuesto y recibirá 135,8 millones de euros de inversiones, 34,4 millones (casi seis mil millones de pesetas) más que en el 2012. Los tres grandes asuntos pendientes, la tercera ronda, el puerto exterior y el aeropuerto, salen con partidas suficientes para mantener su nivel de ejecución, aunque el gobierno local eleva el nivel del optimismo y asegura que el tramo clave para completar la circunvalación de la ciudad podría estar operativo «a finales del 2013 o principios del 2014». Y eso que las cuentas de Fomento reservan una partida de 22 millones de euros para el 2015 que el Ayuntamiento confía en acelerar para que esté disponible en el 2014.

Las cifras oficiales arrojan un dato irrebatible: A Coruña absorbe casi el diez por ciento de los poco más de cuatrocientos millones de euros que el Ministerio de Fomento destinará a inversión viaria en toda España en el 2013. Ese dinero incluye los 25,86 millones de euros de la anualidad de la tercera ronda y los más de 13 que impulsarán el acceso terrestre al puerto exterior de punta Langosteira. En el primer caso, la partida es seis millones inferior a la programada al inicio de la obra, pero garantiza el trabajo de la constructora durante todo el año y evitará que se paralicen los trabajos, como ocurrió en los años 2009 y 2010, cuando la crisis obligó a reducir las aportaciones estatales a las obras.

Langosteira y Alvedro. Son las dos noticias más positivas de las cuentas para el 2013. El puerto exterior, ya operativo desde esta misma semana, con la salida del primer tráfico desde su moderna dársena, recibirá más de 53 millones de euros en diversas partidas. El único pero es el acceso ferroviario, que no figura en las prioridades de Fomento, como la propia ministra, Ana Pastor, explicó en su última visita al puerto exterior con motivo del inicio de la carga de clínker, el bautismo de los nuevos muelles.

En cuanto a Alvedro, la pista recibirá casi 36 millones para acelerar al máximo la ampliación del aeródromo e impedir así la pérdida de oportunidades como la reciente fuga de Turkish Airlines.

Entre los asuntos pendientes queda la ampliación de la terminal. Se mantiene la partida para el proyecto, pero la obra tardará años en ver la luz. Parece razonable concentrar el esfuerzo económico en la ampliación de la pista, porque sin nuevas rutas no habrá pasajeros suficientes para llenar un contenedor de viajeros. Valga el ejemplo de Santiago.

La comarca, olvidada. Las partidas con nombre y apellidos se concentran en la ciudad y las grandes infraestructuras. Hay pequeñas partidas para el Vial 18 y la ampliación de Alfonso Molina, pero desaparece el tradicional millón, nunca ejecutado, del saneamiento de la ría y no hay ni rastro de aportaciones para los municipios de la comarca. Ahora toca ejecutar y convertir en hormigón y empleo lo que se anuncia en el papel. Ese es el verdadero termómetro del compromiso estatal.

Del Parrote a Tabacos, dos modelos

La semana, además de por los presupuestos, acaba marcada por dos ruinas que quieren dejar de serlo. Al ya casi familiar agujero del Parrote, otra vez cubierto de maleza y agua en algunas partes de la estructura amurallada, le quedan apenas unos días para que las máquinas empiecen a ejecutar el proyecto de construcción del túnel subterráneo que permitirá unir la Marina con el paseo marítimo y salvaguardar unos restos arqueológicos que en estos momentos son poco más que una acumulación de escombros abandonada y descuidada.

Más rápido será el desenlace en la Fábrica de Tabacos. Un cuidadoso trabajo supervisado por Pedro Muiños y Marco Antonio Rivas ha permitido descubrir los restos del antiguo arsenal de la Palloza. El hallazgo revela parte de la historia de la ciudad y hay quien dice que es más relevante que los restos del Parrote. De momento, la dirección de la remodelación de Tabacos ha decidido preservar esos elementos, musealizarlos e incluirlos en el proyecto definitivo del edificio que será la sede de los juzgados en A Coruña. La ubicación de los restos de la vieja grada del muelle en un patio ha agilizado todos los trámites y permitirá que no se enquiste una obra clave para desatascar la vida judicial.