Uno de los representantes de la STI destaca el gran número de jóvenes coruñeses que participan en la regata
10 ago 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Uno de los responsables de la organización de la Tall Ships Race 2012, la Sail Training International, Christer Samuelsson (Suecia, 1942) creció en un velero y ha dedicado su vida al mar. Del puerto coruñés valora mucho que esté ubicado en el centro de la ciudad, lo que favorece la participación de la coruñeses en la regata y el desplazamiento de los tripulantes. Además, quiere hacer hincapié en el gran numero de jóvenes coruñeses inscritos.
-Es una gran responsabilidad organizar un evento de este porte. ¿Cómo lo ve hasta ahora?
-Nada es difícil. Tengo a muchos trabajando, y confío plenamente en ellos. Tenemos mucha experiencia, ya que la regata se organiza desde 1956. Los barcos cambian todas las ediciones, pero la dinámica es la misma.
-A Coruña es una de las ciudades que más veces ha sido sede de la Tall Ships Race. ¿Cómo se eligen los puertos?
-Normalmente los decidimos con cuatro años de antelación. Las ciudades interesadas se inscriben y nosotros evaluamos. A Coruña tiene un excelente puerto, muy adecuado para los veleros. Una gran ventaja es que está bien ubicado en el centro de la ciudad, muy cerca del centro histórico. Esta buena situación favorece que los coruñeses se acerquen hasta el puerto a ver los barcos, y que los tripulantes se animen a conocer a la ciudad. Además, el clima es bueno, comparado a los mares del norte, de donde salimos. El ambiente cultural también es un aspecto positivo. Hay que destacar también que la ciudad excedió el número de jóvenes participantes en la competición. Eran necesarios 25 y envió a 27 para la regata.
-¿Por qué es importante la presencia de los jóvenes?
-El objetivo de la regata es atraer a este público. Faltan profesionales cualificados en el sector marítimo y buscamos, con el entrenamiento en la Tall Ships Race, que los jóvenes se interesen por el mar. De hecho, muchos empiezan a trabajar después como capitanes, marineros, oficiales, o mismo en empresas relacionadas con la actividad. La regata en su conjunto involucra a cerca de 7.000 jóvenes. Estamos reconocidos por la Organización Marítima Internacional como un vivero de profesionales.
-Y los que deciden trabajar con otras cosas, ¿qué se llevan del entrenamiento?
-Los tripulantes se llevan una experiencia única. Aprenden a trabajar en equipo, a enfrentar desafíos y a desempeñar tareas que son necesarias en un buque. Están semanas seguidas navegando juntos y conviviendo las 24 horas del día. Sirve también para crear redes de contactos entre los jóvenes. Los amigos que hacen son para toda la vida.
-¿Y cuál es el mensaje que la Tall Ships Race quiere transmitir al público?
-La regata es un crisol de culturas, los tripulantes pertenecen a 30 países distintos. Yo creo que cuando vemos jóvenes de distintas religiones y procedencias trabajando juntos, el mensaje es claro.