El avance es clave para completar el nudo de As Rañas, que construye la Xunta

La Voz

A CORUÑA

06 abr 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Las obras de la tercera ronda entre Lonzas y la Zapateira no solo son clave para dotar a la ciudad de un nuevo acceso libre de peaje, que además conectaría directamente con el aeropuerto y la A-6, sino para completar el trazado de la nueva circunvalación, para unir el tramo estatal con el autonómico. Del primero, de momento está completado el tramo de seis kilómetros entre la Zapateira y la autovía, que incluye un vial de tres kilómetros que da acceso a Alvedro. De la parte que le corresponde a la Xunta, a finales del pasado mes de diciembre se inauguraron los tres primeros tramos, que conectan la rotonda del pavo real, en la ronda de Outeiro, con la glorieta de Ikea.

Completados los dos extremos de la nueva circunvalación, quedan ahora dos obras clave para completar el corazón de la vía y convertir lo que de momento es un remiendo que permite aligerar una pequeña porción del tráfico que colapsa el centro de la ciudad y sus accesos en un verdadero baipás para la movilidad. Para que esto ocurra, además de completarse las obras entre Lonzas y la Zapateira, dependientes de Fomento, tendrá que ponerse en servicio el enlace de As Rañas, una obra que ejecuta la Xunta y que servirá para unir el tramo estatal con el autonómico.

Estructura entrelazada

Los primeros movimientos de tierra para este enlace comenzaron en octubre y la previsión de la Xunta es que los trabajos puedan estar finalizados en noviembre. En cualquier caso, para su desarrollo es vital que las obras del tramo Lonzas-Zapateira avancen a buen ritmo, pues parte de la estructura del enlace de As Rañas va proyectada sobre el tramo de Fomento, que sirve en algún punto de base para los dos viaductos que tiene que construir el Gobierno gallego, por lo que un retraso en este último podría condicionar los plazos que maneja la Xunta.

En cualquier caso, desde el Gobierno central y el local ya han advertido que el cronograma de las obras en el tramo Lonzas-Zapateira no es susceptible de ningún adelanto. Así lo apuntaron tanto la ministra como el alcalde, Carlos Negreira, que en distintas intervenciones ha apuntado que a estas obras «les faltan dos veranos», por lo que en ningún caso estarían antes del otoño del 2013.