La Casa Picasso suma el bajo del edificio a su espacio expositivo

M. V. A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

El Ayuntamiento pagará 3.000 euros por el alquiler de las instalaciones

24 mar 2012 . Actualizado a las 07:11 h.

El Ayuntamiento arrendará el bajo del número 14 de la calle de Payo Gómez para mejorar las instalaciones de la Casa Museo Picasso, situada en el segundo piso de este inmueble, inaugurada en el 2002 y propiedad de la Administración local desde 1999. Este nuevo espacio permitirá instalar servicios de los que ahora carece el museo, y redundará en una mayor comodidad para los visitantes. La intención del Ayuntamiento es ubicar en este espacio una zona de recepción, reservar un lugar para realizar talleres infantiles, habilitar una pequeña tienda de merchandising, de la que ahora carece el museo por falta de espacio, e instalar elementos artísticos y museísticos relacionados con Picasso y su estancia en A Coruña.

El gobierno local alquilará a partir del próximo mes el local de la planta baja, que tiene una superficie construida de 111,16 metros cuadrados, por 3.000 euros al mes por un período de diez años. La intención del Ayuntamiento es abrir las instalaciones en el primer trimestre del 2013. «Tenemos un enorme potencial y el alquiler del bajo dará visibilidad a la casa Picasso, esperamos hacer talleres para los niños. Me hubiese gustado comprar ese bajo, pero no ha sido posible, pero agradezco a la familia propietaria que haya sabido entender este proyecto», señaló ayer el alcalde, Carlos Negreira.

El Ayuntamiento confía en que todas las mejoras que se realizarán en el bajo incrementarán el atractivo del museo y redundarán en un aumento en el número de personas que visiten la casa. Negreira recordó ayer que durante el 2010, la Casa Museo Pablo Picasso recibió cerca de 3.800 visitas, frente a las 1.369.000 que pasaron por el Museo de Barcelona o las 345.000 en Málaga. En este sentido señaló que «somos el vértice perdido en el triángulo mágico de ciudades Picasso».

Limitar el acceso

Dada la escasa superficie del segundo piso, el Ayuntamiento ha optado por limitar el número de personas que pueden visitar a la vez el espacio en el que residieron Pablo Ruiz Picasso y su familia entre 1891 y 1895. En concreto se restringirá a un máximo de 15 en el caso de adultos y de 20 en el de niños. Según el gobierno local esta limitación es necesaria por razones de seguridad, la casa es del siglo XIX y aunque presenta un buen estado de conservación, los responsables de la misma aseguran que es aconsejable no sobrecargarla, y sobre todo, por motivos de operatividad, ya que la estructura habitacional de la vivienda no permite que las explicaciones de los guías puedan ser seguidas por grupos numerosos. Los otros tres pisos del inmueble actualmente están ocupados por vecinos.