Al contrario de lo puede parecer, los residentes en la urbanización Costa Miño están orgullosos de vivir en este residencial. Aseguran que Martinsa Fadesa les dio facilidades a la hora de trasladarse a los chalés que ya estaban terminados y que la zona es muy tranquila, ideal para familias con niños.
Pocos son los vecinos que quieren hablar, porque dicen que están cansados de que la urbanización sea sinónimo de problemas judiciales y urbanísticos. Y niegan que sea cierto que se trate de una urbanización fantasma, aunque la evidencia es que hay mucha menos vida de la que debería y existe una cierta sensación de desamparo en las cuatro calles que hay habitadas.
Eso sí, reconocen que desde que algunos bancos sacaron a la venta viviendas «a precios rebajados», la adquisición de inmuebles se ha ido animando en los últimos meses y «eso se nota en la urbanización»: «Estamos encantados de vivir aquí», asegura un matrimonio que lleva varios años residiendo en Costa Miño. Reconocen que todavía hay muchos sectores que están sin construir, pero desde hace meses ven que «cada vez hay más residentes en la zona».
Además también explican que Costa Miño cuenta con seguridad privada, que vigila las viviendas a medio hacer: «Y también se pasan por aquí, por lo que nos sentimos muy seguros», explican.
Sobre la construcción de las viviendas, mantienen que no tienen problemas: «Están bien aisladas y no tenemos ningún tipo de humedad». Aunque reconocen que de haberlo sabido, hubieran esperado ahora para adquirir la casa: «Nos hubiera salido mucho más barata. Algunos chalés los vendieron a 120.000 euros, pero quién nos iba a decir que iba a pasar esto», confiesan.
En Costa Miño no solo viven parejas jóvenes, también hay gente que no es gallega y que adquirió una segunda vivienda en la urbanización bajo el reclamo del campo de golf: «Viene mucha gente de Madrid a jugar, han comprado la casa exclusivamente para eso y los fines de semana esto está mucho más animado. Algunos incluso compraron el carrito que usan para jugar al golf y se desplazan por la urbanización en él», explican estos jóvenes.