Los desperfectos aparecen apenas dos semanas después de su apertura al tráfico
10 ene 2012 . Actualizado a las 07:00 h.La tercera ronda ya luce su primera herida de guerra. Cuando se cumplen dos semanas desde la puesta en servicio de la nueva vía de circunvalación, los conductores se encontraron ayer con el primer bache en la carretera. No es difícil de ver. Se encuentra apenas unas decenas de metros después de entrar a la vía en la rotonda del pavo real, antes del primer túnel y en medio de una zona de asfalto inmaculado. Pero es más fácil notarlo, sobre todo cuando una rueda cae sobre el socavón.
De momento, son pocos los conductores que han notado sus efectos en los amortiguadores porque la nueva vía no ha acabado de cuajar, como ha demostrado la reciente temporada navideña, que volvió a dejar las estampas habituales de atasco en las arterias de la ciudad, como la ronda de Outeiro, las avenidas del Ejército, Arteixo y Finisterre, Lonzas o Alfonso Molina. Pese a que la tercera ronda conecta el pavo real con la rotonda de Ikea en apenas tres minutos, los conductores siguen optando por las rutas tradicionales.
Aunque es el primer bache que sufre la tercera ronda desde su puesta en servicio, no es ni de lejos el primer desperfecto de la vía. Porque alguno de los tramos que se inauguraron a finales de diciembre llevaban casi dos años finalizados a la espera de que los coches empezasen a rodar. Además del lógico deterioro por el paso del tiempo, el asfalto sufrió por los actos vandálicos en el tramo que parte en dos el poblado de Penamoa, donde además de inundar de basura la carretera, se cortó parte de la mediana y se tiraron farolas, con el consiguiente daño en la capa de rodadura.
Medio millón en desperfectos
Unos destrozos, valorados en cerca de medio millón de euros, que provocaron serios enfrentamientos entre la Xunta, responsable de la obra, y el gobierno local, entonces formado en coalición por PSOE y BNG, que se negaba a recepcionar la obra hasta que se reparasen todos los daños y se pusiese en perfecto estado de revista.
Así se hizo finalmente, aunque con el PP ya en la alcaldía y justo antes de su apertura al tráfico, que no se decretó hasta que la vía desembocó en la rotonda de Ikea, por entender que solo la salida a la avenida de Arteixo permitía dar una salida coherente al tráfico y canalizarlo hacia la autopista de Carballo o el polígono de Sabón.
Precisamente esa premura por tener operativo el nuevo enlace antes de que acabara el año, tal y como había comprometido el conselleiro de Infraestruturas, Agustín Hernández, en su primera visita oficial a la ciudad tras la llegada de Carlos Negreira a la alcaldía, aceleró los trabajos de la empresa concesionaria. Así, en diciembre los obreros se afanaron en asfaltar el último tramo entre la avenida de Finisterre y la de Arteixo y dar los últimos retoques de pintura, además de colocar los elementos exteriores. Unos trabajos que, como sucedió en la apertura de los dos primeros niveles de la rotonda de Ikea, se cerraron sobre la campana. Y, ahora, solo dos semanas después, surgen los primeros desperfectos.
Obras pendientes
Pero la apertura de los tres primeros tramos de la tercera ronda autonómica no supone más que un punto y seguido en la construcción de la carretera de circunvalación. En ese sentido, la Xunta ha comenzado los primeros trabajos para la ejecución del enlace de As Rañas, el nudo que engarzará el trazado autonómico con el que construye Fomento, pendiente ahora del tramo Lonzas-Zapateira. Una vez entregados por parte del Ayuntamiento los terrenos necesarios para la construcción del enlace, el Gobierno gallego ha comprometido en su presupuesto para el 2012 una partida de 16 millones de euros para poder finalizar las obras, cuyo plazo de término se ha fijado en noviembre del año que viene. Dependerá, eso sí, de que el Fomento finalice a tiempo las obras en Lonzas-Zapateira, ya que parte de la estructura del enlace de As Rañas pivotará directamente sobre la carretera que construye el Gobierno central y cuya financiación está ahora en el aire.