Un puente a la torre de Hércules

fernando Molezún A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

Este joven ingeniero de Caminos propone una pasarela que una el faro con el acuario

12 dic 2011 . Actualizado a las 14:25 h.

La idea parece sencilla. Pero primero tiene que ocurrírsele a uno, y después superar todas las dificultades que el viento y el fuerte oleaje puedan plantear en el entorno de la torre de Hércules. Una pasarela con su paseo peatonal que sobrevuele la ensenada de As Lagoas y una la zona del acuario con el parque de la Torre, de modo que quedase todo concentrado en «un solo ámbito turístico-cultural, sin que el visitante necesite retomar el paseo marítimo para trasladarse de un elemento a otro». Así resume Miguel Cid Montoya su proyecto de fin de carrera que le ha valido una matrícula de honor.

Nacido en 1988, finalizó sus estudios de Ingeniería de Caminos, Canales y Puertos en la Universidade da Coruña este septiembre pasado. Un currículo más que respetable que ha sido coronado con la citada matrícula: «Hay que creérselo o no lo haces. Y tiene que gustarte. Con la cantidad de horas que hay que meterle a esto, mejor que te guste», reconoce el joven ingeniero, que encontró inspiración para su proyecto paseando por la zona: «Empecé a darle vueltas a la ciudad, buscando zonas bonitas, y estuve dudando si hacer algo en Santa Cristina. Pero con lo de la declaración de Patrimonio de la Humanidad me decidí por la Torre», cuenta. Uno de los puntos positivos que tiene la pasarela es la viabilidad. No se trata de un castillo en el aire: «Sí tiene una aplicación real, al menos en lo tocante al planteamiento técnico. Pero tal y como está el panorama, económicamente sería más complicado. Quizá en otra época...», reconoce.

Para su elaboración se siguieron una serie de criterios marcados por la especial condición del entorno. «A la hora de abordar el diseño lo primero fue que no impidiese la vista de la Torre. Tal y como establece la Unesco, ninguna construcción puede entorpecer su visibilidad. De ahí derivaron la posible ubicación de la pasarela y sus dimensiones máximas», explica el autor. Partiría desde la zona del mirador del acuario, pero con un acceso ajeno al museo, desde el paseo marítimo, hasta la red de senderos de la Torre: «A mayores se propone otro recorrido hasta el faro que cumpliría con la ley de accesibilidad en cuanto a pendiente y pavimento», apunta Miguel Cid.

Condiciones meteorológicas

Pero una de las grandes dificultades que entrañaría el proyecto son las condiciones meteorológicas a las que estaría expuesto: «El diseño pretende que la pasarela tenga bastante rigidez en todos los sentidos. Está en curva y tiene su mástil inclinado, lo que la hace resistente a las embestidas de mar y viento. Y las subestructuras son un macizo de hormigón que no debería dar problemas respecto al oleaje, según el estudio que he realizado», expone el ingeniero.

Una propuesta de un recorrido que «pretende ser una atracción turística en sí misma», que podría ser recogida por quien corresponda a la espera de tiempos más propicios para la inversión en obra pública.

emergente Miguel Cid Montoya