Una segunda derrota consecutiva del Real Madrid hubiera sido preocupante, como reconoció en la previa José Mourinho, pero haber cedido cinco puntos consecutivos fuera de casa sin ser capaz de marcar un gol también ha encendido la luz de alarma en la casa blanca. El Madrid es presa de los nervios y la ansiedad. El golpe recibido en el Ciudad de Valencia fue demasiado duro, y sin haberse recuperado aún del mazazo, en el Sardinero volvió a protagonizar un partido horrible.
Al igual que la pasada temporada en muchos de los campos de los modestos, el Madrid tiró más de una hora y cuando quiso reaccionar era demasiado tarde, y lo intentó de mala manera y sin fe. Mourinho revolucionó el once, con rotaciones o castigos, y el Madrid deambuló y se le atragantó la lucha y el orden del equipo de Héctor Cúper. Sin actitud, sin una solo ocasión de gol, y con un juego espeso desesperante, los blancos acabaron de nuevo desquiciados. Muy imprecisos y espesos, se mostraron impotentes para superar la defensa del Racing y generar alguna oportunidad. Los blancos no jugaron a nada, y ahora sí que están a la altura de la permanencia.
Solo en el último cuarto de hora de la primera parte se animó algo el Madrid, pero sin profundidad. El Racing no pasó apuros en ningún momento del encuentro. Su primer y casi único remate a portería no llegó hasta el minuto 44, con un cabezazo de Callejón a las manos de Toño.
El Racing, con una actitud más agresiva que los blancos, anuló por completo el juego del Madrid, que no tuvo una pizca de fútbol. Los de Cúper lograron trabar el partido y destruyeron cualquier atisbo de reacción de un rival adormecido y excesivamente tenso.
No estuvo cómodo nunca, y quizás las decisiones de su técnico también influyeron en el ánimo de un once que experimentó demasiados cambios, aunque alguno, como el de ellos, como los de Khedira o Coentrao, fuesen obligados. O bien Mourinho quiso dar descanso o decidió castigar, como es tan habitual en él, a Sergio Ramos y Di María, pero Varane ocupó la plaza del sevillano y el olvidado Callejón, sin aportar nada, la del argentino.
Ante tal incapacidad ofensiva, sin claridad en el medio con la pareja Lass-Xabi Alonso, al portugués no le quedó otra que recuperar a Di María para la segunda parte, y hasta la salida de Kaká fue el único que intentó dar otro aire por la banda y al menos lanzar a puerta.
Lo peor pudo producirse al comienzo del segundo tiempo si Casillas no llega a sacar una mano milagrosa a un remate envenenado de Serrano. Mourinho tardó mucho en reaccionar con los cambios, y no se atrevió a retirar a uno de sus mediocentros hasta la recta final, cuando apenas quedaba tiempo para nada. Había mucho miedo a ser golpeado por una contra. Ya con Higuaín, al Madrid no le quedaba otra que irse con todo arriba, pero no hubo acoso, y sí mucha falta de ideas y desesperación. Al Racing le bastó con no perder la concentración y mantener su buena disciplina defensiva para propinar otro varapalo a los madridistas. Este Madrid no va.
Arbitro: David Fernández Borbalán (Comité Andaluz). Mostró cartulinas amarillas a Ozil y Lass, por el Madrid, y a Stuani, Christian, Munitis, Adrián y Tziolis, por el Racing.
Incidencias: Campos de Sport de el Sardinero ante unos 12.000 espectadores. Antes del partido se rindió homenaje al ciclista Juanjo Cobo, ganador de la Vuelta a España, a quien los equipos hicieron pasillo.
Toño; Francis, Álvaro, Bernardo, Christian; Jairo (Adrián, min 75), Tziolis, Diop, Serrano (Cisma, min 63); Stuani (Munitis, min 68) y Nahuelpan.
Casillas; Arbeloa, Varane, Carbalho, Marcelo; Callejón (Di María, min 46), Xabi Alonso, Lass (Kaka, min 76); Ozil (Higuaín, min 68), Ronaldo y Benzema.