Las rebajas menos esperadas

A. Lorenzo, m. Vidal A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

Los compradores no fueron demasiado madrugadores para llevarse las primeras gangas

02 jul 2011 . Actualizado a las 14:09 h.

No hubo ni empujones, ni gritos, ni histerias. Las rebajas de julio empezaron en el centro comercial Marineda City -las primeras que vive este complejo- de forma muy tranquila, con gente que iba llegando a cuentagotas desde las nueve y media de la mañana, y que incluso pillaba a los empleados de algunas tiendas colocando los carteles de los saldos. A diferencia de otras ocasiones, cuando era frecuente la imagen de mucha gente agolpándose a las puertas de unos grandes almacenes y entrando a la carrera para comprar las primeras gangas, esta vez el mayor número de clientes (sobre unas sesenta personas) esperaban pacientemente -e incluso sentados en varios sofás- delante de las distintas tiendas que la firma Inditex tiene en esta superficie comercial.

Desde el 30 hasta el 75 % eran algunos de los descuentos que ayer se anunciaban en los distintos comercios, siendo las cadenas de moda y complementos las que se atrevían con los saldos más arriesgados. De hecho, la mayoría apostó por reducir el precio de todos sus artículos a la mitad, unas colecciones rebajadas que curiosamente combinaban con las nuevas o las de continuidad, cuyo precio no tenía ni un euro de descuento.

Al estreno poco efusivo de las rebajas de ayer se añadió otro efecto negativo, y es que el comercio minorista apenas era visitado por los compradores. En la calle Real se veía mucho ambiente, pero la mayoría de las personas entraban en las tiendas de las grandes cadenas, dejando vacíos los pequeños establecimientos. En San Andrés el panorama era todavía más dramático, porque además de no haber gente en los comercios, tampoco se veían personas con bolsas que hubiesen hecho alguna compra.

Protesta

En Juana de Vega la noticia estuvo en la protesta de los sindicatos CIG y CC.?OO. contra la política de reducción de personal de Inditex. Las manifestantes bloquearon una puerta de entrada a Zara, mientras gritaban consignas contra los contratos parciales que realiza Inditex, que, además de no permitir que los trabajadores lleguen a final de mes -aseguraron-, les obligan a tener disponibilidad total todo el día.