La presencia de 13 buques obligó a fondear en Ares otros dos mercantes
21 jun 2011 . Actualizado a las 13:27 h.El puerto comercial de A Coruña registró ayer una notable actividad de entrada de buques, hasta el punto de que la ocupación obligó a escalonar las llegadas e incluso a retrasar el acceso de embarcaciones a las instalaciones portuarias. A lo largo de la jornada, llegaron a estar atracados en los distintos muelles coruñeses hasta un total de trece buques.
La presencia de embarcaciones obligó a los técnicos de la Autoridad Portuaria a hacer encaje de bolillos para darle cabida. Un claro ejemplo fue la orden que recibió el buque anticontaminación de la Sociedad Estatal de Salvamento Marítimo Urania Mella. Se le comunicó que abandonase el Centenario Oeste y navegase hasta el muelle de enfrente, el Transversal Calvo Sotelo. Y todo ello para que en su sitio pudiese atracar el Paper Moon, que cargó 500 toneladas de material y equipos de aerogeneración.
Además, la concentración de buques amarrados en los distintos muelles de A Coruña también hizo que dos mercantes tuviesen que esperar línea de atraque fondeados en la ría de Ares. Se trató del Silves, que viene a la ciudad a descargar 4.500 toneladas de cebada, y el Memel, que cargará, cuando tenga muelle, algo más de 4.000 toneladas de cuarzo.
Entre los trece buques que ayer estuvieron atracados en los muelles del puerto coruñés sumaron más de 180.000 toneladas de mercancía, bien en proceso de alijo o de carga. Destaca entre todos ellos el granelero Isabelita, llegado para descargar 55.000 tonelada de maíz para la consignataria Ceferino Nogueira.
Cuarzo, carbón y petróleo
Cuarenta mil toneladas de cuarzo va a cargar además el buque Elpida S, de El Pireo, que transportará con destino a Venezuela. Se trata del segundo gran cargamento del año de este tipo de mercancía que abre las puertas de la consolidación de este nuevo tráfico.
Repsol YPF continúa marcando el ritmo de negocio del puerto de A Coruña. Ayer estuvieron atracados tres buques tanque, que descargaron y cargaron un total de 55.000 toneladas de productos derivados del petróleo. Ayer también se esperaba el atraque del granelero Giovanni, que trae en sus bodegas 70.000 toneladas de carbón. Se trata de la primera gran descarga desde la entrada en vigor de la ley del carbón.
El movimiento de buques puso a prueba la capacidad del puerto coruñés, tanto en líneas de atraque como en superficie en tierra, uno de los aspectos que se mejorará con la puesta en marcha del muelle exterior de punta Langosteira.