Solo piden medio metro, cincuenta centímetros más de hormigón hacia el cielo que eleve la pasarela peatonal prevista sobre el río Mendo. El nuevo puente conectará una de las avenidas más importantes de Betanzos con el parque del Pasatiempo. La mayoría de los que reclaman más altura para la pasarela son portadores de pequeñas embarcaciones del Mendo, pero aseguran que, de cumplirse el proyecto aprobado, las consecuencias también las acusarán los propios peatones. Así, el acceso de la pasarela obligaría a los paseantes del río a agacharse bajo la rampa, pues quedaría solo metro y medio de altura. «Con la solución que proponemos nosotros, quedaría a dos metros de altura», señala Carlos Carneiro, uno de los vecinos afectados. El martes tiene prevista una reunión con la alcaldesa de Betanzos, quien ya ha replicado que las barcas del Mendo no podrán surcar bajo la pasarela solamente cuatro días al año con motivo de las mareas vivas. Ante eso, Carneiro recuerda un triste episodio ocurrido en 1997. Entonces fue testigo del ahogamiento de un niño, en cuyo rescate intervino un agente de la Policía Local. «Y la lancha llegó justo cuando el policía comenzaba a hundirse», relata.
Los vecinos aseguran que las modificaciones que proponen no afectan al conjunto de la obra. «Hay espacio suficiente para alargar las rampas sin modificar la pendiente», explican. Tampoco prevén problemas de dinero. «La licitación es de 125.000 euros y la empresa que lo hará gastará 95.000», dicen. Además de la reunión prevista con la alcaldesa, los afectados ya han presentado un escrito al Ayuntamiento de Betanzos, Augas de Galicia y Capitanía Marítima. El Concello avanza que cualquier modificación retrasará los plazos de la obra.