La concejala de Urbanismo, Obdulia Taboadela, aprovechó el discurso inaugural del seminario para despedirse de la primera línea de la política, que abandonará tras las elecciones de mayo. Un período que calificó de «apasionante, con toda la carga positiva y negativa», aludiendo a los momentos más duros de su gestión en un área «que en este país, se percibe más como un campo de batalla político o una fuente de poder económico que como lo que debería ser: un instrumento de planificación para el desarrollo social y el bienestar».
Taboadela defendió también el que será su legado, el nuevo PGOM, para el que no escatimó elogios, asegurando que se trata de un «proyecto magnífico, fruto de un trabajo exhaustivo, dialogado y transparente, que los vecinos podrán apreciar cuando empiece a aplicarse».