27 feb 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
El ambiente no pecaba de optimismo pero cierto también que el pesimismo no empujaba a tirar la toalla. Pesaba la historia, con balance triunfal para el Deportivo en tanto el Madrid tenía que recurrir a la temporada anterior para borrarse los colores. Las cosas cambiaron mucho, sobre todo para el Dépor. La ilusión de los seguidores por ver ganar a su equipo es parte de un sentimiento que únicamente decae mirando para el marcador, un marcador que durante todo el primer tiempo lucía el 0-0. Para los deportivistas era un resultado magnífico.
El segundo tiempo no tiene más historia que la heroica defensa del Deportivo, baluarte en donde se estrellaron los intentos blancos. Con el final, delirio blanquiazul porque el empate sabe a victoria.