Messi vence a Cristiano su duelo de selecciones

Sebastián Fest GINEBRA / DPA

A CORUÑA

Leo Messi río último y mejor al darle ayer a Argentina el triunfo en el duelo de estrellas contra el Portugal de Cristiano Ronaldo. La figura del Barça marcó de penalti a los 89 minutos tras jugar un buen partido. Así desequilibró el choque en el que habían anotado Di María y el propio Cristiano.

El inicio del duelo, jugado sobre un césped indigno de los millones de euros que lo pisaban, demostró algo: el Messi de Argentina no sería el Messi del Barcelona.

Era el 9 de la albiceleste, sí, pero no el mismo que cuando ejerce como culé, porque tanto él como sus compañeros de ofensiva se ubican 15 metros más atrás que La Pulga y sus colegas azulgranas. Pero el fútbol no es matemáticas, y Argentina mostraría un interesante funcionamiento ofensivo en buena parte del primer tiempo, así como carácter para buscar el triunfo en los minutos finales.

El público rugió ante un lujoso túnel de tacón hecho por Moutinho a Mascherano, pero las gargantas de los portugueses que coparon el estadio se cerraron enseguida, porque a los diez minutos Messi metió un zurdazo al corazón del área que Cambiasso rasguñó.

Poco después, el 10 subió en diagonal para quitarse de encima a Meireles y dos portugueses más y habilitar a Di Maria, que le ganó la posición a Joao Pereira y tocó de sutil y precisa zurda cruzada a gol al cuarto de hora de encuentro.

Se envalentonaba Argentina, pero Portugal encontró el camino enseguida. A los 21 llegó un centro llovido llegó al área, Hugo Almeida lo bajó de cabeza de espaldas a Romero y Cristiano Ronaldo se anticipó al meta para meter el pie derecho y definir seco y alto, casi bajo palos. Primer gol de Cristiano ante un equipo en el que juega Messi.

El segundo tiempo llegó sin cambios, y Messi pudo poner el 2-1 en un lanzamiento de falta que sacó Eduardo. La respuesta la puso Almeida, que estrelló en el travesaño un gol cantado tras ser habilitado por Cristiano.

Y cuando todo apuntaba a tablas, Coentrao tumbó a Martínez en el área para que la pelota quedara delante de los botines naranja de Leo Messi. Toque suave y raso, gol y triunfo. Con Cristiano en el banquillo.