El fallo en un compresor provoca una intensa llama en Repsol

S. Acosta? / ?R. Domínguez ARTEIXO/LA VOZ.

A CORUÑA

Sobre las ocho de la mañana de ayer una avería en las instalaciones que la refinería Repsol tiene en Meicende provocó expectación entre los vecinos de la zona que vieron cómo desde una de las antorchas del complejo salía más llama de lo normal. El fuego, visible desde múltiples puntos debido a la altura que alcanza la estructura, provocó inquietud entre el vecindario, aunque la compañía se apresuró a explicarles la situación a la asociación de vecinos. Según confirmaron portavoces de la planta, el incremento de la llama se debió a una avería en un compresor de gases de una de las unidades del complejo petroquímico.

La empresa informó de que cuando se produce una avería de este tipo, de forma automática y como medida de seguridad, el flujo de gases se desvía a la antorcha para que se quemen provocando un incremento en la intensidad de la llama. Según informaron portavoces del complejo petroquímico, la avería se produjo de madrugada y los técnicos de las instalaciones estuvieron reparándola durante todo el día de ayer. La compañía contactó con la asociación de vecinos, así como con la Policía Local de Arteixo y el servicio de emergencias del 112 para informarles de lo sucedido ante el supuesto de que el fuego llamase la atención a la población, como así fue. La planta insiste en que el incidente no supuso ningún riesgo para los trabajadores y la población de Meicende y que tampoco hubo que lamentar daños personales.

Sin deflagración

Muchos de los vecinos de Meicende se extrañaron al comprobar que de una de las antorchas del complejo salía más llama de lo normal, sobre todo, aquellos que viven y trabajan en las inmediaciones de la refinería. «Seguro que pasó algo porque esa llama no es normal», indicó uno de los empleados del polígono de La Artística que se encontraba cerca del complejo. Todos los vecinos consultados coincidieron en afirmar que no se había producido ningún tipo de deflagración y que las llamas se vieron desde primera hora de la mañana. La asociación de vecinos San Xosé Obreiro de Meicende reconocieron haber recibido numerosas llamadas del vecindario preocupado por la intensa llama que salía de una de las antorchas. El último accidente que registró la planta ocurrió el pasado mes de abril en la unidad de coque de la refinería y se saldó con la muerte de un trabajador de Tamesur.