Ferrari cesa al estratega de Abu Dhabi

La Voz REDACCIÓN/LA VOZ.

A CORUÑA

Fernando Alonso tenía dos enemigos claros en Abu Dhabi. Los monoplazas de Red Bull, pilotados por Vettel y Webber, eran el rival a batir en el camino hacia el título mundial de Fórmula 1. Pero al asturiano le salió un tercer obstáculo que salvar y este resultó insalvable. Entre otras cosas, porque apareció por sorpresa en el seno de su propia escudería.

Solo habían pasado unas pocas vueltas (y una bandera amarilla) cuando Webber optó por entrar a boxes y en Ferrari se planteó un delicado problema. Si el líder del campeonato seguía los pasos del australiano, segundo clasificado, perdía las referencias sobre Vettel. De lo contrario, se arriesgaba a que Webber protagonizara una segunda parte de carrera espectacular y recortara los puntos que le separaban del título. Fue otro australiano quien tomó la decisión. Chris Dyer, estratega jefe en Abu Dhabi de la escudería italiana, ordenó a Alonso seguir a su compatriota hacia boxes.

No hizo falta esperar más allá del ecuador de carrera para comprobar que la opción había sido la peor posible y que el título estaba perdido por completo. Petrov ejerció de tapón insalvable para el español, poniendo el mundial en bandeja a Vettel.

Tras la prueba, Dyer lloró desconsolado, consciente de que su decisión había echado por tierra el trabajo de toda una temporada y de que el desastre tendría consecuencias. Ayer le llegó la factura: Ferrari comunicó en su web que prescindía del trabajo del australiano «cuyo rol en la compañía será redefinido en los próximos días» y le daba su puesto a Pat Fry, un nuevo cerebro llegado desde McLaren.

El relevo quedó un tanto disimulado en medio de un carrusel de cambios que incluyen la incorporación de Neil Martin como ayudante del director técnico, Aldo Costa. Pero pese al baile de nombres, a pocos se le escapa que la venganza de Domenicalli ha alcanzado a Dyer.