La de ayer fue una tarde de lamentos, quejas y largas esperas. De los que querían viajar desde Alvedro y de los que necesitaron asistencia médica en el Chuac. Unos y otros tuvieron que sufrir graves trastornos. Ni los aviones salieron o llegaron a su hora ni los pacientes fueron atendidos en tiempo prudencial. Uno de ellos llegó al hospital a la una de la tarde y lo vio el médico a las ocho.
En Alvedro, la tensión en la terminal comenzó a media tarde, cuando el avión de Iberia que salió de Madrid a las 19.25 terminó en Santiago porque, según explicaron a los pasajeros, «un problema técnico impedía su aterrizaje en A Coruña. Eso provocó que los viajeros que tenían previsto tomar ese mismo avión para desplazarse a Madrid tuviesen que viajar a Lavacolla en autobuses que puso a disposición Aena.
A partir de ahí se fueron acumulando retrasos en la pista coruñesa, afectando a los pasajeros de Spanair cuyo vuelo tenía prevista la salida a las 20.10, haciéndolo una hora más tarde. Menos tiempo esperaron los que salían hacia Barcelona a las 20.40. O el de Lisboa, que llegó con 20 minutos de retraso.
Hospital
Ya en el Chuac, un gran número de pacientes del servicio de Urgencias protestaron ayer por el colapso que sufrieron las instalaciones hospitalarias a causa del frío y la consiguiente la llegada de numerosos enfermos. Varios pacientes afirmaron que sobre las seis de la tarde había alrededor de un centenar de personas esperando consulta en urgencias, e incluso uno de ellos señaló que un familiar al que acompañaba llegó a las 13 horas al hospital y no fue atendido hasta pasadas las ocho. Otro denunciaba que llevaba desde el miércoles en Urgencias a la espera de habitación.
Otros casos hablaban de tres y cuatro horas de espera para hacer una prueba diagnóstica, y otras tantas para que luego el médico lo atendiese. El colapso no solo alcanzó a la sala de espera, sino que los pasillos interiores del servicio -donde se encuentran las consultas médicas- también estaban atestados. A tal grado alcanzó el colapso, que testimonios de los afectados aseguraban que pacientes en silla de ruedas fueron trasladados desde la zona de consultas a la sala de espera debido a la imposibilidad de que cupiese más gente en los pasillos del centro hospitalario.