Un año entrenando fuera de casa

Bea Abelairas
Bea Abelairas SADA/LA VOZ.

A CORUÑA

Los deportistas del equipo de natación de Sada tienen que desplazarse a la piscina de Cambre desde el 27 de diciembre, cuando cerró la sadense por un pequeño incendio

13 nov 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El Club de natación de Sada lleva un año entrenando fuera de casa, porque las secuelas de un incendio en un cuadro eléctrico mantienen cerrada la piscina de su municipio. Los afectados son casi medio centenar de chavales que no solo tiene que recorrer unos 15 kilómetros tres veces por semana, sino que deben hacerlo durante las horas más libres de las instalaciones deportivas de Cambre, donde los han reubicado.

«Está siendo muy duro, porque estamos saliendo en torno a las once de la noche y es muy tarde para los chavales», explica una de las madres, que asegura que esta solución provisional se está alargando demasiado y sobre todo está haciendo mella en el equipo. «Llegamos a casa a toda prisa, con el tiempo justo para que se metan en la cama y no acusen el esfuerzo en el colegio al día siguiente», cuenta María del Carmen Pose, una de las madres que hace el mismo recorrido hacia las instalaciones de Cambre tres veces por semana.

El incendio que ha dejado a este equipo sin espacio para entrenar se debió a un cortocircuito en un cuadro eléctrico, según informaron los servicios de emergencias el pasado 27 de diciembre, cuando tuvo lugar. Al día siguiente los responsables municipales alertaban de que la piscina municipal tendría que estar cerrada durante «un mínimo de siete días», ya que el humo había manchado varias paredes e «incluso el agua» del vaso.

Un millar de abonados

Durante los meses siguientes los padres de los miembros de este equipo, así como el resto de los abonados -que rondan el millar- han preguntado por los trabajos para arreglar las instalaciones, que en un principio se retrasaron por una falta de acuerdo con la aseguradora y que después también se ralentizaron por el cambio en la concesión. El pasado mes de octubre varios miembros de la oposición trataron de arrancarle al concejal de Deportes, el socialista José Garrote, una fecha de apertura. No respondió alegando que se trataba de un asunto no incluido en el orden del día del pleno.

Garrote aseguró ayer a La Voz que ya «se están haciendo las obras necesarias» para arreglar los desperfectos de estas instalaciones deportivas, pero declinó precisar nada más.

Mientras, los miembros del equipo acudieron ayer una vez más a entrenar a Cambre a última hora: «Tenemos que venir cuando quedan huecos libres, porque está claro que aquí nos están haciendo una especie de favor», se lamenta una de las afectadas.

No son los únicos que han tenido que replantear su esquema de trabajo. Hay otros grupos, como las clases municipales organizadas por concellos limítrofes, que también han tenido que reorganizarse. En Bergondo, por ejemplo, hay un servicio de bus que llevaba a los mayores a clases de recuperación funcional a Sada y que también han sido desviados a otro municipio.