La llamada de una mujer al servicio de emergencias 112, la alerta de un particular al Servicio Municipal de Emergencias de Sada y la puesta en marcha de un rápido y amplio dispositivo de rescate permitieron ayer salvarle la vida a Daniel Rodríguez Sánchez, un vecino de Fontán de unos 55 años de edad.
El primer signo de que algo grave ocurría en la cala próxima a la playa de Morazón surgió minutos antes de la cuatro de la tarde. A esa hora una mujer alertaba al 112 y le informaba que un hombre se encontraba tirado boca abajo en una zona seca pero que la marea le estaba llegando. A esa misma hora un particular también llamaba al Servicio de Emergencias Municipal de Sada indicándole que desde su casa podía ver el mismo escenario.
De forma inmediata se deplazaron hasta la zona las unidades del Servicio de Emergencias de Sada. Cuando llegaron comprobaron que el mar ya estaba mojando al hombre. Sin embargo el difícil acceso a la zona donde se encontraba les obligó a solicitar la colaboración del Club Náutico de Sada y de Sasemar para que enviasen al área una embarcación.
Mientras las zódiac, la del Náutico sadense patroneada por Antonio González, navegaban hasta la cala de Morazón, los miembros de rescate de Sada, agentes de la Policía Local y de la Guardia Civil sadenses se introducían en el mar para alcanzar la zona de rocas. Ya en el acantilado comprobaron que Daniel Rodríguez se encontraba solamente vestido con ropa interior.
«El hombre sufría una fuerte hipotermia y por esa causa no podía articular palabra», señaló Alejandro, el responsable del Servicio de Emergencias de Sada. «Tenía fuertes golpes en las piernas y con movimientos lentos y descoordinados de las manos nos hacía saber que no podía mover las piernas», subrayó Alejandro.
Estabilizarlo
Sus rescatadores lograron estabilizar al herido y colocarlo en una camilla. A continuación fue trasladado a la embarcación del Náutico de Sada, que navegó hasta el pantalán de esta sociedad, donde esperaba una ambulancia del 061. Daniel fue trasladado al Hospital A Coruña, donde los médicos le apreciaron golpes y contusiones. Su estado es de carácter reservado.
Daniel había salido a las dos de la tarde a pasear. Todo apunta a que sufrió un desvanecimiento y se cayó por el acantilado.