Becarios de policía local

Javier Becerra
Javier Becerra A CORUÑA/LA VOZ.

A CORUÑA

Catorce futuros agentes recién salidos de la academia patrullan las calles supervisados por veteranos del 092.

10 ago 2010 . Actualizado a las 12:26 h.

La camisa de Jose Ramón González es diferente a la del oficial Jaime. El azul celeste y el escudo lo delata: pertenece a un alumno en prácticas de la Academia Galega de Seguridad Pública. Se trata de uno de los 14 futuros agentes de la Policía Local de A Coruña que hasta el 31 de agosto trasladarán a la calle todo lo aprendido en las aulas. «Con esta camisa la gente no se da cuenta de que estas de policía», comenta Jose Ramón. En breve, el oficial Jaime lo demostrará.

Cruce de Emilia Pardo Bazán con Fernando González, Jose Ramón se dispone a regular el tráfico, una operación aparentemente sencilla. Pues no, tiene su aquel. Primero, la situación necesaria para dar paso y tener el campo de visión lo suficientemente amplio como para comprobar que detrás no hay imprudentes. Segundo, la puesta en escena. «Hay que mandar parar con decisión y autoridad para que hagan caso. Si regulas el trafico pidiendo perdón no funciona», le indica el oficial. Y, efectivamente, con ese plus, el cruce funcionaba a las mil maravillas.

Además del oficial Jaime, acompaña a Jose Ramón el agente Jose Luis. Aseguran que su trabajo es de todo, menos aburrido. Y eso es lo que busca el alumno que, con su 1,68 y sus 34 años, tuvo que esperar a que se redujeran los requisitos de altura para acceder al cuerpo. «Yo quiero algo que no sea monótono», dice. Sin embargo, existen rutinas. Una de ellas, los estacionamientos indebidos en las zonas de carga y descarga.

Linares Rivas se sume en la doble fila por ello. «Ahora hacemos la denuncia de mal estacionamiento en zona de carga y descarga», aclara Jaime. Efectivamente, la Policía Local no multa, sino que denuncia las infracciones. Pues en Linares Rivas quedaban dos hechas antes de seguir con el principal cometido de los agentes: patrullar.

La rutina la altera una llamada del 091. Acaban de exigir la documentación a un hombre que llevaba el perro suelto en la plaza de Vigo. Se le toman los datos, y se procede a la denuncia. De camino, entran en una cafetería y le solicitan los papeles de que la terraza está en regla. Y, luego, a revisar si los coches aparcados en Fernando González son de residentes. «Está claro que me va a gustar mucho este trabajo», certifica el aprendiz.

A partir del 31 de agosto los catorce aspirantes a agentes retornarán a las clases para seguir aprendiendo. Mientras tanto seguirán pasando por todas las fases del oficio.