03 ago 2010 . Actualizado a las 02:00 h.
Hay algunos gestores especializados en echar balones fuera. Cuando un alcalde (o alcaldesa) dice que la suciedad acumulada en sus calles es culpa de una campaña de actos vandálicos debería saber que la excusa no vale. Si tan peregrino argumento fuera cierto, ha de saber que vigilar esos comportamientos incívicos también le compete.