La UDC destina sus aparcamientos a usos docentes y de investigación

Ana Lorenzo Fernández
Ana Lorenzo A CORUÑA/LA VOZ.

A CORUÑA

La reducción del número de coches particulares ha permitido crear nuevos espacios más sostenibles

12 jul 2010 . Actualizado a las 13:04 h.

Hace veinte años, cuando nació la Universidade da Coruña, se hacía indispensable contar con numerosas plazas de aparcamiento, puesto que el transporte público hasta los campus era deficitario y los estudiantes tenían que acceder a las facultades en coche privado. En la actualidad, se ha decidido aprovechar parte del espacio que ocupan estos estacionamientos y dedicarlo a otros usos docentes más necesarios. «A crise demográfica e, sobre todo, a crise derivada do aumento dos prezos da gasolina coa conseguinte reducción do uso do vehículo privado por unha parte importante do alumnado creou unha oportunidade que foi entendida desde a UDC como una aposta para adoptar -desde o ano 2005- unha serie de iniciativas que reduciron progresivamente a presenza do coche particular», explicó Xosé Lois Martínez, vicerrector de Infraestructuras e Xestión Ambiental. La primera actuación tuvo como escenario el semisótano del edificio de departamentos de la escuela de Arquitectura, que estaba destinado a 26 plazas de aparcamiento para profesores y que fue reconvertida en una área de aulas para los másteres de Urbanismo, Deseño de Interiores y de Rehabilitación Arquitectónica. Además, en el nuevo inmueble también se reservó espacio para talleres de maquetas, fotografías, un laboratorio de materiales y una zona para administración. La gran explanada central que daba acceso a las escuelas de Arquitectura y Aparelladores y a la Facultade de Ciencias también sufrió una gran transformación, al eliminarse 180 plazas de estacionamiento y crear una gran área verde, en la que se redujo la zona asfaltada a 3.000 metros cuadrados, optando por darle prioridad a los peatones. Para Xosé Lois Martínez, esta actuación permitió desarrollar un proyecto sostenible, con poca inversión, y generar «unha paisaxe arborada, en contacto directo cos centros, e propiciar un tráfico de coches máis tranquilo, en consonancia con espazo educativo de educación superior». Los aparcamientos de Ciencias y de Arquitectura también se vieron transformados con la creación de nuevos espacios para despachos y aulas de investigación, unas actuaciones para las que se aprovechó las largas fachadas de los estacionamientos, y en donde la eliminación de plazas fue mínima. Otra de las iniciativas en este sentido tuvo como protagonistas a las facultades de Informática y Camiños, dos de los centros con mayor número de estudiantes, y cuyas instalaciones no daban abasto para atender todas las necesidades docentes. Por este motivo, se decidió levantar un edificio anexo de cerca de 5.000 metros cuadrados, que solo supuso la eliminación de 50 plazas de estacionamiento. Por último, se ha optado por transformar una parte del párking de la Facultade de Filoloxía en una zona verde, en la que está previsto levantar un vivero de árboles y un invernadero.