El alcalde visitó ayer con los vecinos la zona del mirador, que ha sufrido una radical transformación con más verde, más bancos e incluso tumbonas
10 jul 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Una vecina preguntaba ayer por la mañana en una de las cafeterías de los Castros por qué había reunida tanta gente en el mirador. «Es que viene el alcalde a inaugurar las obras», le contestaba la camarera. Pero, en realidad, Javier Losada no acudió para inaugurar, «porque no me gusta», como explicó ayer, sino a compartir con los vecinos «un lugar maravilloso» y recién renovado que permitirá disfrutar todavía más de las vistas privilegiadas que desde allí hay de la ciudad.
El Ayuntamiento ha invertido cerca de medio millón de euros en transformar el mirador de los Castros con nuevas aceras, más área verde (en realidad, antes solo había cemento y asfalto), nueva iluminación e infinidad de bancos. De hecho, ahora hay a disposición de los vecinos al menos cuatro tipos de bancadas: de madera, de piedra y hasta unas tumbonas para recostarse y tomar el sol. Las fuentes también son macizas y el arbolado que se plantó permitirá a los mayores tener zona de sombra durante los días de verano.
Las llaves de los bolardos
«Estamos encantados, a mí me gusta mucho. Es un sitio agradable para sentarse tranquilamente», comentaba ayer una vecina de la zona mientras observaba cómo había quedado todo. De hecho, la disposición de los diferentes bancos favorecen las tertulias de los mayores y el encuentro vecinal. «Algunos dicen que faltan juegos para niños, pero yo creo que para eso pueden bajar al parque de San Diego y ya está», comentaba otro de los vecinos que ayer por la mañana acompañó al alcalde durante su visita al renovado mirador de los Castros.
Losada, acompañado por el concejal de Infraestructuras, Esteban Lareo, recorrió el sendero de baldosas granates que cruza el mirador y escuchó las sugerencias de los vecinos. Algunos le indicaron que los bolardos que se instalaron en la zona podrían impedir el acceso de los servicios de emergencia, pero el alcalde les aclaró que no habrá problema: la Policía Local y los bomberos disponen de las llaves que accionan el mecanismo que hace descender las barreras. Además, la acera de los portales y de las cafeterías se ha ampliado para poder instalar terrazas y también facilitar el acceso a los servicios de emergencias.
General Sanjurjo
Tal y como explicó Javier Losada, los 2.500 metros cuadrados que tiene el mirador se reformaron en una plataforma única para favorecer la accesibilidad, «con un diseño muy atractivo, moderno y que permite seguir mejorando la calidad de vida de los vecinos». Además, aprovechando que sobró dinero de la adjudicación de las obras (hubo una baja del 25 por ciento en el presupuesto) también se llevó a cabo la mejora de la plaza de la iglesia Nuestra Señora del Carmen y la impermeabilización de la cubierta del local de la asociación deportiva de los Castros.
Además, Javier Losada destacó durante su visita al mirador las obras que ya han comenzado para transformar la avenida del General Sanjurjo (que en el futuro pasará a llamarse avenida de Oza) en un bulevar con preferencia peatonal. «De esta forma, los vecinos podrán tener un entorno cada vez más bonito y moderno», destacó. En esta obra, que se ejecutará en dos fases, se invertirán 2,7 millones de euros.