Alcaldes y barrios

Ángel Padín

A CORUÑA

Los coruñeses siempre hemos sido muy críticos con nuestras autoridades municipales, especialmente desde el final de la Guerra Civil porque, dada la situación política, los alcaldes y concejales eran los únicos a quienes los ciudadanos podían criticar. Hoy las circunstancias son totalmente distintas en los concellos (por razones obvias), pero los dardos siguen llegando, seguramente porque la proximidad hace más fácil el contacto. Digo todo esto porque frecuentemente alcalde y concelleiros escuchan reprimendas por su actuación.

Dejando a un lado a los concejales oímos que nuestro actual regidor es hombre de pocas palabras. Puede ser verdad, pero desde algunos barrios (por ejemplo desde el que escribo) preferimos discreción y pocas palabras pero queremos hechos. Y mira por dónde nuestro alcalde, que además es médico y según los clásicos la medicina es una segunda filosofía, aplica las realidades a su trabajo y en el antiguo municipio de Santa María de Oza nos ha dejado a los vecinos bulevares, flores y árboles por doquier y apenas hace unos días inauguró la primera fase del parque de Oza, una maravilla que a diario -lo he visto- centenares de personas, sobre todo niños, lo disfrutan.

Sabido es que Oza se anexionó a A Coruña en 1912 con no pequeños enfados de sus vecinos y aun hoy los más veteranos del lugar añoran aquel ayuntamiento tan familiar que comprendía las parroquias de Oza, San Vicente de Elviña, San Cristóbal das Viñas y San Pedro de Visma. Pero su anexión vino a aliviar a una pequeña urbe que se extendió posteriormente a 36,84 kilómetros cuadrados.

No quisiera que todo lo anterior signifique que Javier Losada no pueda ser criticado. Pero de vez en cuando también debemos reconocer los logros de la corporación que él preside? aunque sea escuetamente, con pocas palabras.