El posible traslado al famoso Gaiás de una parte del legado de Camilo José Cela, depositado en Padrón, ha levantado suspicacias y reproches, cuando no rechazos, entre los habitantes de la villa coruñesa, cuyo Ayuntamiento, por boca de su alcalde, se opone. Este rifirrafe entre ambas poblaciones nos lleva a recordar otro acaecido hace ya bastantes años, concretamente en 1891.
Nuestra poetisa y escritora por excelencia Rosalía de Castro falleció en su casa de la Matanza, en Padrón. Recibió sepultura en el cementerio de la localidad, en Adina, una sencilla pero bella necrópolis frente a las llamadas Casas de los Canónigos, hoy en gran parte ocupadas por la Fundación que lleva el nombre del Nobel padronés, también, por cierto, enterrado en Adina. Curiosamente la propia Rosalía hizo una referencia a Adina en su Follas Novas . En 1891, tras requerimiento del Concello de Santiago y de sus fuerzas vivas, acordaron reclamar los restos de la escritora (nacida en la ciudad del Apóstol) para que fueran llevados a Compostela. Hubo cierta oposición por parte padronesa pero al final el cadáver se trasladó al convento de Santo Domingo (hoy San Domingos). El propio Cela, que siempre añadía al nombre de Padrón el de la antigua Iria Flavia, acusó, con su peculiar estilo irónico, que los santiagueses habían robado a Padrón el cadáver de Rosalía.
Hoy se quiere hacer lo mismo con parte del importante legado de CJC y llevarlo a la Ciudad de la Cultura. No creo que Cela, desde su sepultura de Adina, esté de acuerdo con lo que los padroneses empiezan a denominar expolio. ¿Quién vencerá?