«Es uno de los monumentos más visitados de la ciudad»

La Voz

A CORUÑA

Marcos Samaniego recordó la tradición pictórica de la ciudad, con la presencia en la misma de artistas como Pablo Picasso, Luis Seoane o Urbano Lugrís; también destacó «el patrimonio importante de murales que hay en la ciudad» y planteó como uno de los objetivos de la iniciativa «que no se pierda el legado de Lugrís». En este sentido destacó que desde el Vecchio «y en un radio de unos cincuenta metros tenemos tres», aludiendo los que se encuentran en el restaurante La Bottega y otro que estaría en un patio interior de lo que fue en su día la cafetería Linar, ahora convertida en restaurante.

Samaniego aseguró que el mural del Vecchio «es uno de los monumentos más visitados de la ciudad, por mucho que hablemos de la torre de Hércules, y es que está en la calle Real y casi no hace falta entrar en el local para verlo». Recordó asimismo que Lugrís lo había pintado precisamente «para la gente» y por lo tanto se mostró contrario al traslado del mismo a un museo. Esta posibilidad había sido apuntada por la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento coruñés cuya responsable, María Xosé Bravo, reconocía que era una cuestión controvertida «porque ao final veríase menos nun museo que no sitio que está».

Samaniego apuntó que el mural era un importante atractivo turístico, destacando que debería aprovecharse «y hacer visitas guiadas con los turistas: los llevas a tomar un café aquí, a tomar unas tapas al Mundiña, donde hay otro Lugrís, y luego a comer a La Bottega y seguro que salen asombrados».

Lucía Vecino reconoció que en ocasiones llegan grupos de turistas procedentes de los trasatlánticos que se paran a mirar asombrados el mural: «Es algo sorprendente verlos ahí».

Otro aspecto que destacó Samaniego fue que el mural había sido pintado cuando el local acogía una sala de fiestas, «no se hizo para el banco que luego tuvo su sede aquí».