La inmobiliaria vinculada a la firma coruñesa Maderó ha comprado la antigua planta que la marca de colchones Flex tenía en la parroquia bergondesa de Guísamo y que hace tres décadas que no está operativa. Precisamente esta es una de las parcelas hacia la que está previsto ampliar el polígono industrial de Bergondo, gracias al desarrollo de un Plan Especial de Reforma Interior. El presidente del grupo de empresas Maderó, José Vicente Martínez Rico, confirmaba ayer a La Voz que la transacción se produjo hace meses, pero que debido a la crisis actual han optado por esperar para acometer cualquier iniciativa. No obstante, el empresario fue uno de los que participó en la reunión convocada por los responsables municipales para ampliar el polígono industrial. Martínez Rico afirma que desde el Concello hay buena disposición para facilitar el asentamiento de nuevas empresas. Por su parte, la alcaldesa, la socialista Alejandra Pérez-Máquez, ha repetido en numerosas ocasiones que Bergondo necesita más suelo industrial, puesto que el polígono está prácticamente completo y solo dispone de cinco parcelas. El nuevo espacio industrial se ubicará en una zona verde que linda con la carretera N-VI y el actual recinto industrial. Los promotores esperan que la ampliación ascenderá a 171.133 metros cuadrados, lo que permitirá que el municipio de Bergondo supere el millón de metros destinado a uso industrial, ya que el recinto actual ronda los 800.000 metros. Permiso por el castro En cualquier caso, la actuación tendrá que contar con el visto bueno de la Consellería de Cultura, ya que en una parte de la parcela están los restos de uno de los castros más importantes del municipio, el conocido como Monte da Fame. Este asentamiento está dañado, puesto que quedó parcialmente sepultado hace 30 años por la ampliación de la fábrica de colchones. Los responsables municipales han manifestado que una parte del castro puede recuperarse y se cederá al Concello para crear un centro de interpretación para los vecinos.