En el verano del año 2004 abría sus puertas en la ciudad la primera tienda que la empresa catalana Custo Barcelona ponía en marcha en Galicia. Para esta inauguración, los diseñadores Custodio y David Dalmau eligieron una vistosa construcción situada en la plaza Pintor Sotomayor -que hace esquina entre las calles Cordonería y San Nicolás-, y que es conocida como el edificio de las palomas, puesto que estas aves fueron las inquilinas del inmueble durante los muchos años que estuvo sin rehabilitar. Después de seis años atendiendo a los clientes coruñeses, la firma de moda catalana decidió cerrar esta tienda, en la que ayer sus empleados se dedicaban a embalar todos el material. Fueron estos mismos trabajadores los que confirmaron que la compañía había tomado la decisión de clausurar este establecimiento, aunque también apuntaron que la firma dispone de una tienda propia en El Corte Inglés. La noticia del cierre de Custo Barcelona pilló desprevenidos a muchos de sus usuarios, que ayer mostraban su disgusto por esta despedida. La crisis económica y una ubicación poco acertada parecen haber sido las causas que han llevado a la firma catalana a bajar la verja de su negocio en la calle Cordonería, una zona de la que hace un año también se despedía la tienda Cascanueces. A pocos metros está situado el centro comercial del Bulevar del Papagayo, que nunca llegó a despegar, y donde la mayoría de comercios que se instalaron, acabaron yéndose a los pocos meses. Ángel Schlesser La marcha de la ciudad de Custo Barcelona se suma a la que hace dos meses protagonizó el diseñador Ángel Schlesser, que después de ocho meses decidió cerrar su tienda en la calle de los Olmos, la única que hasta el momento había abierto en Galicia. Fuentes de la firma de moda apuntaron que la decisión de echar el cerrojo se debió a las repercusiones derivadas de la recesión económica, así como a que la ubicación del comercio no era muy buena, y hubiese sido mejor instalarla en una calle más comercial, algo que no descartan en un futuro.